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日志


5月10日

SEGUNDOS CORREN

 

***

 

Segundos corren


Tic tac, segundos corren.
Tic tac, con gran esmero.

Y como un amor llegado...,
a la espera de una hermosa dama.

Miles de razones aguardan respiro,
cientos de miradas imponen respeto.

Dama observa mi ser.
Bella, tus ojos hechizan el saber
de la razón por ti.

Flores lindas que en ti,
endulzan tu persona.

El reloj roza el espíritu
de ánimas andantes,
es busca de pasión.

Cronómetros en vida real
cuentan atrás,
desenlaces de amor.

Segundos corren al ver llegar,
el momento de un nuevo amor.
 
Y en el olvido un corazón aislado
en las cenizas del un alma,
que fue querida en su día
con gran alegría.

MHM -Vit-
2004-07-11 

 

FIN

VIT COPYRIGHT

POR LAS CALLES DE MALAGA

 

***

 

Por las calles de Málaga

 

Caminando en las calles de Málaga
a la luz de las estrellas...

Siento no llegar a ti,
alejado en mi penumbra,
esperando una señal.

Señales que buscan cobijo en un alma solitaria
en memoria de un afecto perdido.

Avenidas desiertas a la espera de viandantes
al rescate de un corazón malherido.

Y en las dunas  del litoral, agua helada.
Y en la orilla de la ribera, tiempo lejano.

Playas desoladas en la luna en alto,
iluminando los arenales.

Amaneciendo un día tras otro,
tras las sombras de caminos oscuros...

Dejando así un flamante despertar
lleno de sueños...
 
En  una realidad recordada
con lágrimas de cristal,
por las calles de Málaga.


Un pensamiento triste y una despedida para siempre en la memoria de un corazón solitario

 

FIN

Autor:
MHM –Vit-
2004-07-23

VIT COPYRIGHT

SEPTIMO MES

 

***

 

al séptimo mes

 


Dichosos, alegres veranos en pos.
Buenos fueron, quedándose atrás.
Estíos de grandeza, mirada al alba
en aguas cálidas de calor al sol.


Cartas sin tinta escritas con amor.
Lágrimas perdidas,
sin pretexto, sin retorno.
Historias calcinadas por desvanecidos sueños.


Antaño, cenizas acaecidas...
Memorias sin vida,
 en trece gotas,
de recuerdos sin palabras.


Cuatro estaciones colmadas
de ciclos sin descanso.
En la penumbra de la alegría
en su fusca tristeza.


Como cuatro pétalos,
bellos rasgados,
volando hacia el cielo.
Un día de lluvia... cientos de partículas
olvidadas sin fe.


Años detrás de la cordura
en tiempos pretéritos,
al séptimo mes de una muerte anunciada.


Autor: MHM Vit

Viernes 8 de Julio de 2005

 

FIN

VIT COPYRIGHT

FLECHA SIN RUMBO

 

***

 

Dedicada a Miriam Cano Valero


Flecha sin rumbo

 

Una tarjeta perdida. 
una flecha sin rumbo.
 
Llegando para ofrecerte ayuda y cariño,
con un único designio, "protegerte".

Amaneceres a la luz del alba,
con flores radiantes de colores.

Envuelven con sus grandes aromas,
endulzando a una bella joven,
al pasar junto a ellas.

Los pájaros sobrevuelan una preciosa princesa,
así como el viento,
tierra, mar y aire...
 
Rinden homenaje a una bonita mujer llena de luz
y de matiz en su esencia y lindo rostro.

A la orilla del río,
las aguas batallan por acariciar su tez,
suave como la seda.

Alcanzando al arco iris con afecto y ternura
a una hermosa alma,
colmada de alegría.

 

Autor:
MHM -Vit-

*02/08/02
*22/07/04

 

FIN

VIT COPYRIGHT

UN SILENCIO

 

***

  Un silencio

Estoy volando entre mis adentros,

susurrando al mismo tiempo

al oído de una bella dama,

un te quiero,

un amor,

y una ilusión...

 

Sin pensar...

dándole todo mi cariño...

mi ser.

 

Tú me ofreces el cariño

y yo la fe.

Pero no siempre

mis brazos cazan tus sueños,

ni dan rienda.

 

Por eso me lamento,

sin conocer la verdad

que escondes dentro de ti.

 

 

FIN

Vit – Maydo

01/09/2001

4月14日

Como hacer un viaje a París, y no morir en el intento...

 

Que contar sobre como un organizar un viajecito pa 9 tios... que se largan a París... pa pasar un fin de semana loco...

 

Pues eso... que pa “ahorrar” se decide alquilar una fregoneta... entre los 9  a 15.000 pelas cada uno... pos esta genial, porque te da livertad de horarios.. y aparte la juerga que se hace durante el viaje, pues como que sienta de muerte... lo malo es cuando... despues 8 horas de viaje... en mitad de camino... en medio de Francia... la fregoneta decide morirse... si MORIRSE

 

Que que le paso? Pues que eso que no se rompe nunca... se rompio. Eso no es otra cosa que el eje que tiene la bomba del liquidido de la direccion asistida... que al caerse... pilla la correa del ventilador... lo que hace que la temperatira se dispare... y tengamos que detenernos en la autopista... a las 4:30am...

 

Gracias a Dios, la estacion de servicio mas proxima estaba a solo 2KM, y a la que se enfrio la fregoneta... conseguimos llegar hasta alli...

 

Y ahí empezo toda la juerga... empieza a llamar al seguro... pero en francia hay servicio especial de recogida en autopista... con lo que... tocate los cohones y empieza ha hablar en franchute, e intenta explicar que coño le pasa a la fregoneta... cuendo en verdad no tienes ni idea de lo que le pasa... Lamadas a la compañía de seguros en España... a la compañía de seguros en Francia... y to pa que te terminen diciendo que tienes que llamar a la poli... y que ellos te envian la grua

 

Y cuando llega la grua todos pensamos... SALVADOS!!!!!!! Pero nop... ahí empezo la verdadera odisea...

 

El de la grua nos llevo a un taller... y alli fue cuando nos dijeron que era lo que se habia roto... y que no la podian arrglar... asi que nos llevaron al concenario oficial mercedes (puesto que la fregoneta era mercedes), que por casualidad habia en esa misma ciudad

 

Y claro... toos pensabamos... bueno... nos costara una pasta, pero continuaremos el viaje... pos no... ni continuamos... ni na de na.

 

El doctor mercedes que nos atendio, parecia mu listo... y ala que le dijimos lo que le ocurria a la furgo... pos decia que eso no podia ser... pero a la que metio la manita... y se dio cuenta del lo que se habia roto... le cambio la cara (sorry, no hay foto del careto). A partir de ese momento... fue ya el verdadero calvario... puesto que la piececita de marras... al ser tan ultrararo que se rompa...pues tampoco la tenian alli... y tenian que pedir que se la trajeran... pero claro... era un viernes... y la pieza no llegaria lo mas pronto hasta el lunes... Y siguieron las llamaditas...

 

Hubo un lumbreras... que decia de mandar la pieza desde barcelona con un mesajero (claro... solo estabamos a unas 8 horas de barcelona...), pero claro... como no se podia arreglar... acudimos por enesima vez ala compañía de seguros... y alli nos dijeron:

1.        Os traemos de guelta pa barcelona

2.        Os mandamos a París, pero sus pagais la vuelta

 

Tras pensarnoslo un poquillo, decidimos ir a parís... y tratar de arreglar el finde... amas... que teniamos to el sabado comprometio... asi que asi se lo hicimos saber a la compañía de seguros... y salto el ultimo de los problemas... pero no el menos importante...

 

La compañía se puso en contacto con 5 casas de alquiler de vehiculos de la zona... pero en ninguna tenia vehiculos para 9 personas... tampoco habia plazas en los trenes... y ni siquiera en avión... para ir a París...

Ante tales premisas nos dijimos... pos a la mielda to... y nos golvemos pa barna... pero el problema seguia siendo el mesmo... ni coches, ni tren, ni avión, ni na de na de na...

 

A todo esto que nos dio mediodia... y claro... los del taller mercedes tenian que cerrar... y mu amablemente nos dijeros que cojieramos toas las cosas de la furgo, que tenian que cerrar... y nusotros aun no teniamos na de na... y nos hibamos a quedar tiraos en la miserable rue...

 

Desesperados... mientras cojiamos los bultos pa largarnos a la calle... decidimos el ultimo y desperado intento de continuar... fuimos al lao, que casualmente habia una casa de alquiler de coches... y alquilamos un coche pa ir a otra ciudad, a ver si alli podiamos encontrar otro vehiculo con el continuar el viajecito... y justo cuando ya teniamos el coche alquilado... nos estaban enseñando un coche (monovolumen 2 plazas era lo unico que habia)... llamaron de la compañía de seguros!!!!!

No sus movais!!!! Que os mandamos un taxi, y os hemos sacados billetes en tren pa París, cuando llegueis teneis que ir a la estación y recogerlos!!!!!

 

Gueno... ante esa noticia... la señora fue mu amable al cancelarnos el contarto de alquiler del coche... ponque to hay que decirlo... la mielda coche costaba un güevo.

 

Y asi...sin comerlo ni beberlo... nos encontramos en la estación de tren... sacando unos billetes en tren pa París pagaos por la compañía de seguros... pero... Y la vuelta????

Pos na... teniamos que sacar los billetes pagandolos nusotros... pero habia gente (yo entre ellos) que el lunes mañana tenia que ir al currele... asin que sacamos los billetes de guelta... los que tenia que trabajar el lunes... se tenian que volver el domingo a la 1:30 del mediodia... los que no... volverian el lunes noche, pa llegar a Barna el martes...

 

A todo eso que, por fin, llegamos a París!!!!!! Solo que en vez de llegar a las 8 de la mañana y tener to el dia pa visitarla... llegamos a las 8 de la noche... y aun teniamos que encontrar un hotel donde mimir... asi que hasta cosa de las 10 no estabamos ya todos en una comoda habitación de hotel

Reventados y estresados como estabamos... y al dia siguiente teniamos que disputar un campeonato (ni mas ni menos que el de Europa) nos quedamos sobaos.

 

El sabado transcurrio sin más incidentes... salvo que nos dieron palos por todos los laos, jajajaja

 

Y llego el domingo... y los que nos volviamos ese dia teniamos mas o menos 2 horas pa visitar París... y que decir que la visitamos!!!!! Vimos la Tour Eiffel... desde debajo... pero no pudimos subir... la cola de la ostia... y tambien vimos el sena (que por fortuna esta delante de la torrecita de marras)... y tambien vimos el metro de París....

 

Pos cuando fuimos a la estación... na más y na menos que nos equivocamos... y fuimos a otra... y corre que te las pelas pa llegar a la otra... (menos mal que estaba cerca), y asi que pudimos coger el tren puntualmente, y tuvimos un placido viaje de vuelta... (ya tocaba algo tranquilo y sin problemas, no?)

 

Bueno... y esa es toda la experiencia de un viaje de placer a París, pa que nos desestresara... en el que quedamos todos mucho más estresados que antes de marchar...

 

Y eso es to... eso es to... eso es todo amigos!!!!

 

PESADILLA

 

 

Había sido un lunes horrible, después de que se cayera por cuarta vez el servidor central me di por vencido, y preferí que el fabricante viniera a ver que le sucedía. Sabia que mañana seria un día peor, miles de usuarios sin poder trabajar y la Dirección quejándose, así que decidí volver a casa temprano ya que me esperaba un día agotador.

Como siempre salí de la oficina y me dirigí al metro, tenia 45 minutos de trayecto, no solía ir a casa a comer porque siempre salía algún imprevisto. Aunque normalmente leía el periódico durante el trayecto para hacerlo más ameno, hoy no lo había comprado. Entre en el metro y pague mi billete. Espere unos minutos a que viniera, a mi lado había una bonita mujer sentada, me llamo la atención ya que no paraba de mirarme, además me puse nervioso cuando vi sus ojos de color gris pálido. Yo nunca me he considerado guapo, más bien normal, pero aquella mujer no parecía que me quitara la vista de encima. Decidí no darle importancia; vi como el metro se acercaba y se paraba, no había mucha gente, aunque era una hora punta, entre y me puse cerca de una barra, para mi sorpresa la mujer se puso cerca de mí y no me quitaba la vista de encima. La ignore, quizás le recordaba a alguien, pero yo ni siquiera la conocía. El trayecto era normal, hasta que en mitad de unos túneles se apagaron las luces y el metro empezaba a declarar. La mujer se me acerco y me dijo "Cuidado con El Oscuro, corre y escápate. Debes salvarte". Yo me la quede mirando como si estuviera loca, ella me cogió fuerte de la mano y me dijo "Debes huir conmigo del Oscuro", yo no daba crédito a lo que me decía, me tiraba con fuerza de la mano para que me moviera, cuando note un golpe en la cabeza muy fuerte y se me volvió todo oscuro.

Me desperté no sé cuando, tenia un tremendo dolor de cabeza, estaba todo oscuro, supuse que el metro se pararía y que algo me dio en la cabeza dejándome sin conocimiento. Estaba equivocado, me levante del suelo y observe a mí alrededor que estaba encerrado en algún tipo de celda, ya que podía ver las rejas de la puerta. Hacia frío, humedad y se oía terribles gritos de personas, me incorpore de algo parecido a una cama de piedra y observe una pequeña obertura en la pared del fondo de la celda y pude ver que era de noche y se oía el mar pero nada más. Me gire y me dirigí a la puerta, "¿Hay alguien hay?" Dije, debía de ser un sueño o que el golpe me había dejado en un estado de sueño y debía de estar en algún hospital.

De repente y en medio de las sombras apareció un hombre enorme y gordo, hacia olor a sudor y sangre, tenia la cara deformada por algún tipo de golpe y lo hacia más horrible a la luz de la luna que entraba por la obertura de la celda. El hombre con voz fuerte y ronca me dijo "El Oscuro quiere verte, de esta dudo mucho que vuelvas a escapar", sacó lo que parecía un montón de llaves y me abrió la celda diciéndome "No pienses en huir arriba hay doce guardias esperándote". Salí de la celda y lo que vi fue algo horrible, había cientos de celdas con personas dentro gritando, otras parecían muertas, había celdas por todos lados y una gran escalera que llevaba a una gran puerta, el hombre me empujo en dirección a la puerta, y me fui hacia ella, se abrió y aparecieron doce hombres vestidos de uniforme, llevaban un casco en punta y les tapaba por completo la cara, el vestido era de color verde con un ojo o algo parecido situado en el pecho. Llevaban una especie de lanza sin punta. Un guardia me dio una especie de traje de monje sin capucha de color marrón y el que parecía el "jefe" me dijo "Póntelo y te llevaremos ante el Oscuro". Me puse el disfraz y nos dirigimos en línea recta, las paredes eran de piedra maciza oscura al final del pasillo había otros dos guardias custodiando una puerta, la abrieron justo cuando llegamos, ante mí aparecía una estancia enorme, con columnas negras, suelo oscuro y sin ninguna luz que se preciara. Caminamos por la estancia, hasta que nos paramos ante lo que parecía un trono. En él estaba sentado un hombre, fuerte, alto con una capa oscura y traje negro, llevaba colgado lo que parecía un ojo con un cristal negro como iris. Los guardias hicieron una reverencia y se alejaron de mí. El hombre se me acerco y me dijo "Estaba vez no te escapas de mí" me lo quede mirando buscando alguna expresión en su cara, algún color a sus ojos, no había expresión, los ojos eran negros y penetrantes. Yo me lo quede mirando y le dije "Esto debe de ser un sueño y nada de esto es real", me miro fijamente y me cogió de la mano derecha, con una especie de pequeña barra de cristal negro me hizo una señal en forma de triángulo entre el dedo pulgar e índice, llegue a gritar de dolor y vi como la sangre salía sin parar, me miro de nuevo y me dijo "No es un sueño". De repente oí un golpe en la puerta, aparecieron unas veinte personas y entre ellas estaba la chica del metro, lanzo una especie de canica azul al suelo y soltó "Tápate los ojos y corre". Me tape los ojos justo cuando la canica emitió una luz azul cegadora, la mujer me cogió del brazo y salimos corriendo hacia un bosque oscuro. Por todas partes sonaban una especie de alarma metálica, corría entre medio de los arboles separado unos metros laterales de la mujer, me gire para ver una especie de castillo con piedra negra, y también vi a un jinete que nos seguía. Corría sin saber donde ir, como si en ello me fuera la vida, la herida de la mano no paraba de sangra y me dolía horrores, me volví a girar para saber a que distancia estaba el jinete, justo a tiempo para verle que lo tenia detrás y estaba apunto de darme con una especie de lanza en la cabeza, tropecé con alguna rama y caí en un hoyo profundo, pero no notaba que hubiera llegado al final, vi como me alejaba del jinete y oía un sonido eléctrico a mi alrededor. De pronto mi cuerpo se sobresalto, estaba sudando, la cama estaba revuelta y el despertador no paraba de sonar. Me dije a mí mismo "Menuda pesadilla", pare el reloj, había sido una noche terrible y vi que era lunes. Me levante de la cama para refrescarme la cara y entonces me mire la mano derecha, justo en el mismo sitio donde me habían hecho la herida, había una cicatriz reciente en forma de triángulo me mire al espejo y me quede horas observando aquella herida en mi mano.

 

Y NEVÓ

"Se quedo mirando al cielo azul.


Era el día antes de Navidad y en aquella ciudad hacia un frío que te podía cortar los pómulos de la cara como la hoja de una cuchilla de afeitar.


En la calle, el bullicio de la ciudad se incrementaba por momentos. Ruidos de motores de automóviles, gente gritando, sirenas sonando... Entre todos formaba una estruendosa sinfonía de sonidos que eran parte de aquel día.



Él se había quedado extasiado mirando aquel cielo azul, parecía como si sus ojos se hubiesen vidriado al contacto con aquel color.


La calle estaba toda adornada con motivos navideños, aun no encendidos, esperando la caída de la noche para poder resaltar como si fuesen luciérnagas en una noche de verano.


Pero él no se daba cuenta de todo aquello, aquel cielo azul, lo había dejado hipnotizado, sin poder hablar. En su mente pensó que hacia siglos que no veía un cielo azul como aquel, con aquel color, tan puro y tan limpio, solo salpicado por algunas nubes de blanco algodón.

Hacía mucho tiempo que el cielo de aquella ciudad solo era gris... una ciudad gris con gente gris, pensaba.



La ciudad seguía su histérico ritmo, un ritmo helado por el frío que hacía. Él siempre se había quejado de que nunca nevaba en aquella ciudad. Y el murmullo era cada vez mas intenso.


Aun así, él no le prestaba la menor atención a lo que pasaba a su alrededor, era como si estuviese encerrado en una campana de cristal, ajeno al mundo, mientras seguía mirando aquel cielo azul.... su cielo azul.

De pronto se sorprendió recordando su niñez, el olor de la Navidad cuando era niño, los regalos, los dulces y miles de sensaciones olvidadas que venían a su cabeza.



Siguió recordando, y en su mente el tiempo pasaba vertiginosamente, tardes de verano a la orilla de un estanque, pactos de sangre hechos con amigos, aquellos amigos que solo se tienen cuando uno es pequeño.

Su mente lo llevo a su primera cita en un cine de verano y noto aquellas mismas mariposas en el estomago de aquel día cuando aquella chica le cogió la mano.



Besos robados a la luz de la luna, y los ojos brillantes de su primer amor y sintió como su corazón latía de una forma que hacía mucho que no notaba.

Cada recuerdo le trasladaba en el tiempo a pasos agigantados y recordó aquélla primera vez en la que hizo el amor con miedo, pero con pasión y con toda la ternura del mundo.


Pensó que era muy extraño el hecho de que únicamente podía recordar las cosas maravillosas que le habían sucedido en la vida y por mas que lo intentaba no conseguía recordar aquellas tristes y amargas.


Todos aquellos recuerdos iban acompañados de aromas y sentimientos reales, podía notar el sabor en su boca de todos aquellos momentos... pero había un sabor constante, extraño y familiar que no alcanzaba a recordar de que era.


El murmullo y el griterío de la gente seguía flotando a su alrededor, pero él no quería oírlo, estaba mas cómodo mirando a aquel cielo azul y recordando y... aquel sabor en su boca, ¿que era? se preguntaba una y otra vez.


Entonces de repente, le vino a la cabeza el recuerdo de aquella misma mañana. Había ido a comprar algunos regalos de Navidad para viejos amigos que estaban lejos de casa, cuando vio en el escaparte de aquella antigua librería una edición especial del "El Cuervo" de Edgar Allan Poe, y pensó que sería su regalo de Navidad.


Recordó como la chica lo envolvía para regalo cuidadosamente y se vio saliendo de aquella tienda, mientras el sabor de su boca se hacía cada vez mas intenso y un cierto temor empezaba a invadirle.


Notó como se inquietaba mientras se recordaba cruzando aquella calle... y de repente, aquel ruido de frenos y el sonido de un golpe seco....

¡¡Sangre!! pensó aterrado, el sabor era sangre.


Era el día antes de Navidad y el yacía boca arriba sobre el asfalto que se teñía lentamente por un charco color escarlata. Mientras la gente se agolpaba para ver el accidente, la policía mantenía un cordón de seguridad.

Sus ojos estaban muy abiertos y podía oír a la chica de la ambulancia decirle.

- Vamos aguante, no me haga esto, hoy no, por favor.


- Uno, dos, tres y noto un golpe seco en su pecho.


Noto como su nuca estaba mojada, y de repente un dolor indescriptible invadió todo su cuerpo. Era como si todos sus huesos estuviesen astillados, como un árbol roto por un rayo. Aquel dolor era insoportable.

Su mente grito en un alarido tal que si hubiese salido por su boca se hubiese escuchado en varios kilómetros a la redonda. Y entonces pidió por favor que aquel dolor cesara.


En su interior lloraba y suplicaba, pero de sus ojos no salía ni una sola lágrima. Y de repente aquel dolor empezó a desvanecerse lentamente y notó como su cuerpo era liberado de aquella tortura mientras daba gracias por ello.

Cada vez sentía mas lejos la voz de la chica de la ambulancia y se dio cuenta de que un frío intenso se iba apoderando de él, un frío que en cierto modo le resultó agradable, un frío que le hacia flotar, mientras aquel cielo azul que tanto le había maravillado comenzaba a oscurecerse mas y mas y cada vez mas oscuro....


Era el día antes de Navidad y comenzaba a anochecer en aquella ciudad. Se podía oír a las familias cantando en sus hogares. En la calle un viento helado arrastraba por la acera la hoja arrugada y con manchas de color carmesí de un libro de Poe, mientras en la esquina, un borracho vestido de Santa Claus gritaba con voz quebrada ¡¡Feliz Navidad y paz en la tierra a todos!! Y de repente.... empezó a nevar...

FIN

SIN NOMBRE

 

 

Suena el teléfono...


Ring, Ring, Ring...


Thom - ¿Quien es?


Michael - ¿Thom, eres tu?


Thom - Si, soy yo. Has visto la hora que es, tu te crees que estas son horas de llamar con el sueño que traigo de toda la semana.


Michael - Calla y escucha, que te parece si quedamos todos para meternos en el estrepitoso mundo del Internet y nos reímos de la gente, y quien sabe a lo mejor cae algo.


Thom - Tu siempre pensando en faldas y bragas, vale ok un poco de diversión no estaría mal. Mañana a las 11:00 horas ¿vale?.


Michael - Vale, hasta mañana.


(Tras la puerta del cuarto de thom escuchaba Shara su hermana)



Ring, Ring, Ring... ¡Sí!


Shara - ¿Esta Emma?


Emma - Si, soy yo.


Shara - Escucha Emma acaba de escuchar a mi hermano hablar con Michael para ir mañana a un ciber, nosotras iremos también y les gastamos una broma.


Emma - No sé, luego si se mosquea tu hermano...


Shara - Deja de pensar en mi hermano, "aguafiestas".


Emma - Vale, a que hora quedamos, para avisar a Alex (Alexandra).


Shara - A las 10:00 horas.


Emma - Hasta mañana a las 10:00 horas.


Emma - Le avisó por mensaje al móvil y a dormir que mañana será un gran día.


(Alex hemos quedado mañana a las 10:00 horas para gastar una broma a los chicos, no tardes).


Las 10:00 horas de la mañana - Día siguiente.


General - Hola Alex, hola Emma, hola chicas, hola Shara. ¿Estamos listas?, Si... Entonces vamos cogiendo sitio que nos espera una buena mañana, ji ji ji (ríen las tres de forma vengativa).


Emma - Ya hemos llegado solo hay que esperar a los chicos.


Alex - Ahí vienen, jeje las que les espera.


General - Chicas, ACCION.


Jhony - Mira Thomas, tu hermana y las demás.


Thom - Te he dicho que no me llames Thomas no me gusta, llámame Thom.


Thom - Que estarán haciendo aquí esas pijas cursis.


Michael - Déjalas, nosotros a lo nuestro, vamos tíos que empiece el juego.

(Conectan en el ordenador los dos grupos a la vez, mientras las chicas buscan a los chicos estos tontean y se ríen de la gente, hasta que les llega un misterioso mensaje).


Desconocido/a - Hola chicos.


Jhony - Mirad esto tíos.


Thom - seguro que esta cachonda, éntrale tío.


Michael - Vamos a jugar piba.


Desconocido - El que va a jugar con vosotros voy a ser yo. Temer lo temible huir de lo huido y mirar siempre detrás de ustedes por que la muerte os tocara la espalda.


(Dicho esto el personaje desconocido/a desapareció, asustados los tres siguieron con el juego suyo ignorando lo que les acechaba).



(Los chicos no sabían es que a las chicas les paso lo mismo al mismo momento que a ellos y tras terminar todos, salieron juntos y se lo contaron todo los dos grupos).


Thom - Será un capullo de los de un montón que solo quiere asustar, no hay nada que temer.


Emma - Yo estoy asustada mejor que nos vayamos de aquí a otro sitio.

Jhony - Mírala esta asustada buuuh, anda corre a jugar con tus muñecas miedica.

Shara - Plasf... Eso por capullo


General - Se ríen los dos - Vaya ostia que le ha pegado, ji ji ji será tonto!!. Anda vámonos de aquí me aburre esto.



(Llega el sábado noche y quedan para salir todos).

Emma, Shara - ¿Donde vamos?


Jhony - Vamos a recoger a Alex y luego a la carà a beber, fumar, bailar... Toda la noche.


Shara - Me parece bien.


Thom - Allí viene Alex, vámonos ya.


(Tras una larga noche de fiesta entre baile y baile cunde el miedo en Emma, de repente siente un escalofrío y tras mirar en todas las direcciones no veía nada y cada vez se sentía mas observada).



Emma - Chicos creo que nos vigilan.


Michael - Ilusiones tuyas Emma, ¿tu vez alguien que te vigile? Diviértete y olvida lo del ciber.


Emma - Yo no me siento segura, iré a dar una vuelta fuera.


Jhony - Te acompaño Emma, ¡espera!


(No fueron los únicos que salieron de la carpa).



Desconocido - Por fin mi primera victima a alcance, ya es hora de hacer mi obra maestra.¡Temer!


Jhony - ¿Cómo te sientes Emma?


Emma - Estoy mejor gracias, algo asustada pero se me pasa.


Jhony - (Tras un abrazo) Tranquilízate y no pienses en ello.


Desconocido - Perdonad, ¿me podéis decir donde esta la calle mayor?



Jhony - Piérdete tío no ves que estamos ocupado.


Emma - Déjalo Jhony vámonos.


Jhony - As tenido suerte tío, vámonos Emma.


(Tras un paseo se paran y...)

Desconocido - ZAF, ZAF... (A sangre fría).


Jhony - Argg...


Desconocido - ¿Ya no hablas?

Emma - aaaaaahhh!(gritaba mientras el cuerpo de jhony caía sobre ella manchando de sangre el traje). Le as matado...


Desconocido - Si y ahora te toca a ti.

Emma - No por favor no soc...


Desconocido - ZAF, ZAF muere lentamente zorra, ZAF, ZAF.

Emma - aah...


(Muertos los dos rajados por el cuello y puñaladas por todo el cuerpo se llevo su trofeo y dejo una firma en cada cuerpo "LORDA APERIUNTUR").

(En ese mismo momento en la carpa)

Thom - Hace tiempo que Emma y Jhony se fueron, ¿vamos a buscarlos?.


Michael - Déjalos solitos que seguro que se lo están pasando mejor que nosotros (voz baja) ya me entiendes.


Thom y Michael - je, je, je, si será mejor.


Alex - (se le cambio la cara tras oírlo) yo me voy no aguanto esto más. HASTA MAÑANA CHICOS.


(Mientras Alex se iba)



Shara - ¡Parecéis tontos! ¡Gilipollas¡



Thom - Hermanita que hemos dicho (je, je, je, risa bajita).


Michael - Vamos a seguirlas tío y le damos un susto.


Thom - ¡Vamos!


(Salieron los cuatros de la carpa y tras seguir el mismo camino de Emma y jhony).


Alex - ¡aaaaaaahh!.



Shara, Thom, Michael - (Llegaron asfixiados de haber corrido al oír el grito) uf, uf, uf, ¿que pasa Alex? (preguntaron los tres preocupados).


Alex - Mirad ahí.


Michael - joder que asco, ¿quien habrá hecho esto?.


Shara - Mirad la ropa, no son...


Michael - NOOOO... ¿Por qué?.

Thom - (Callado, Me temía lo peor y ha ocurrido pensando en voz baja)

Thom - Quien haya hecho esto no tiene corazón, chicos andamos en peligro ya sabemos quien ha sido ahora solo hay que saber como cazarlo antes de que nos cace. Hay que seguir su juego y sus reglas la cual nos hace ver que solo es una:


¡ÉL O NO NOSOTROS, SOLO A DE HABER UN GANADOR!.


Michael -Si eso a de ser así, cazamos a ese hijoputa, ¡TE PUEDES DAR POR MUERTO!

(Tras decir esto se acompañan hasta llegar de casa en casa para que no pasara nada mas esa noche).


Mañana siguiente:


(Alex se despierta). Voy a bajar a llamar a los chicos. Baja y ve como la niebla tapaba el cielo y ocultaba las calles).



(Michael, Shara y Thom - Estaban los tres juntos y mientras Alex se acercaba ni ellos la veían ni ella los veía por la niebla).


Alex - (Tras llegar a ellos). Hola chicos.


Los tres - Hola Alex.


Shara - ¿cómo te encuentras?.


Alex - Mejor que ayer, pero tengo mucho miedo.


Michael - Bueno thom dinos que tienes pensado, haber.


Thom - Aun no lo sé, pero si sé cual será nuestra meta y es ver a ese mamón crucificado entre llamas.


(Tras dar una vuelta pensando los cuatros como y que hacer tras lo ocurrido reciben una nota)


Alex - mirad chicos un sobre, "Desconocido que queréis jugar también, por fin nos divertiremos faltan dos minutos para las doce cuando den las doce empezara el juego. La regla es "SOBREVIVIR".


Thom - Ya habéis leído, a por Él."Tom, tom, tom, las doce ¡JUGUEMOS!.


(Tras empezar a buscar al desconocido las calles se hacían más pequeñas por la niebla (efecto óptico), estaban muy atentos ya que no veían nada ninguno, no podía distinguir quien es quien y llego en un momento en que cada uno se vio solo, se escuchaban gritos, pasos, cadenas, tachuelas y otros sonidos irreconocibles, parecía que estaban solos en el pueblo).


Alex - Thom menos mal que te encuentro, nos habíamos separados por la niebla.

Thom - Y mi hermana y Michael, ¿Donde están?.


(...¡AAAAHH! Gritaba Shara)


Thom - Es mi hermana vayamos corre, (al llegar al lugar del grito) ¿Que ha pasado?.


Shara - Mira esto, es la firma de ese cabrón pero no ha muerto nadie.


Alex - Mirad la pared.


Thom - Joder... Joder Michael, no tu no. Tras darse la vuelta los tres vieron que estaban encerrado por la tiniebla, no veían nada.


(Desde ese día siguieron buscando al jugador conocido como el "Desconocido" nunca mas supieron de Él, pero Thom sabia que volvería a actuar aun quedaban tres en el juego y aun estaba la partida inacabada).



Desconocido - Y así fue, volví para acabar el juego...





¿THE END...?

INTRODUCCION A POEMAS

En esta seccion depositaremos los poemas y versos cedidos por amigos de la red a los que nos gusta mas escribir que hablar por hablar.
 

INTRODUCCION A CUENTOS

En esta seccion depositaremos las narraciones y cuentos cedidos por amigos de la red a los que nos gusta mas escribir que hablar por hablar.
 

EL EXPERIMENTO PARTE IV Y ÚLTIMA

 

Teresa se levanta al día siguiente. No está demasiado alegre, pero hay que sobreponerse. Además, tiene que hacer un millón de cosas. Se viste y va a ver a la portera.

 

Hay que darse de nuevo de alta en Telefónica. Por suerte, agua y luz continuaban con el mínimo y estaban listas por si se alquilaba la casa. Otro asunto, quitar el cartel de se alquila.

 

Y como no, la portera. Es cotilla como ella sola.

 

Mas Teresa no está por la labor. Se larga enseguida sin dar ningún tipo de explicación. No tiene por qué hacerlo.

 

Va a la Telefónica. Allí habla con una señorita no muy amable que le da instrucciones sobre como darse de alta de nuevo. Sale a la calle y se dirige a una cabina, tiene que hablar con bastante gente: Inma, su madre, su hermana...

 

Pero no puede. Le es imposible.

 

Mamá llamará a la abuela. La abuela a los tíos. Los tíos a los primos.

 

Y todos la llamarán a ella para decirle pobrecita.

 

Papá también se enterará y él llamará a la otra abuela.

 

La otra abuela a sus otros tíos. Sus otros tíos a sus otros primos.

 

Y todos la llamarán a ella para decirle pobrecita.

 

Su hermana se lo dirá a sus amigos. Le dirán que le diga pobrecita.

 

¿Y qué tiene ella de pobrecita?

 

Inma la recriminará por impulsiva. Dirá pobrecita y le preguntará por qué no se ha sentado tranquilamente a dialogar con él.

 

Dialogar con él. ¿Y por qué no? Llamarle.

 

- Eh, oiga. ¿Va a quedarse a vivir dentro de la cabina? Si es así, déjeme entrar en su casa a hacer una llamadita.

 

Teresa cuelga el auricular con el que jugueteaba en las manos y sale de la cabina. Directamente pasa de aquel hombre. Mira el reloj y decide irse a hacer la compra. En momentos como éste detesta haberse deshecho del Clío azul que le regalaron sus padres. Lo vendió cuando Jesús le compró el Alfa-Romeo, un coche muy bonito pero, como Eliza Doolitle en “My Fair Lady”, no ha querido llevarse nada que no le perteneciera, para que luego no la acusen de robar nada.

 

Entra en el supermercado y empieza a pasear entre las estanterías y a meter las cosas en el carro como si fuera un autómata. Todo lo necesario para empezar de cero (nunca mejor dicho). Mentalmente repasa una imaginaria lista de cosas por comprar y por hacer. Comprar el “Mercado de Trabajo”. Y el “Segunda Mano”.

 

Y llamar a Inma. ¿Le ha influido el hecho de que es abogado?

 

Teresa se va a comer a casa de su madre y, cuando ésta abre la puerta, dice:

 

- No digas nada. Jesús ha llamado seis veces.

 

Teresa se echa a llorar y acaba abrazada a Ana diciendo:

 

- No aguanté, mamá. Todo pudo conmigo.

 

Y le cuenta. Ella tenía tantos sueños cuando aun no se había casado y los deseaba tanto, que juró hacerlos realidad por encima de todo. Pero su matrimonio se lo negaba, de modo que, cuando se dio cuenta de lo que quería y él le dijo que eran tonterías, decidió escapar de todos los convencionalismos y mentiras ridículas del papel que le habían impuesto Regina y toda la familia y los amigos de Jesús. No quería ser la mujer de Jesús, quería ser ella. No un falso monigote. Cada vez que se lo intentaba decir, él la disuadía. Hasta que un día se hartó. La pasividad de él ante ella pudo más que todo su amor por él.

 

La comida transcurre en silencio. Y los demás días también.

 

A la semana siguiente, Jesús recibe una citación del Juzgado acerca de una demanda de separación. Lleva toda la semana llamando a todos los que puedan tener algo que ver con ella. Pero todos le dicen que no saben nada. La citación solo consigue volverle más loco aun si cabe, así que él tampoco puede aguantarlo más.

 

Habla con su (repugnante, asquerosa, vomitiva, entrometida, insoportable) madre y todo estalla cuando esa vieja arpía le contesta:

 

- Hijo, esa chica no te convenía. No era de los nuestros.

 

¿De los nuestros? ¿Y quienes somos nosotros? Y qué soy yo realmente.

 

Un estúpido que ha dejado escapar lo que más quería en este mundo.

 

Vaya, vaya. Por fin este conato de hombre se da cuenta de todo.

 

De lo que ha hecho. De lo que está haciendo. De lo que ha de hacer.

 

En la calle cae un enorme chaparrón y en el reloj del salón del apartamento de Teresa suena la séptima campanada.  Son las siete en punto de una lluviosa tarde. Teresa está sentada en el sofá leyendo “La Mansión”. Ahora trabaja como dependienta en una juguetería y en junio volverá a la universidad.

 

Parece que todo pasó hace un siglo, pero solamente hace una semana que ha estrenado su nueva vida.

 

Sumergida en su lectura trata de no pensar en todo lo que le ha ocurrido, pero es a su futuro ex-marido y no a Anthony Hopkins al que ve como a Henry Wilcox y es a ella y no a Emma Thompson a la que ve como Margaret Sheguell.

 

Todo en el cuarto vuelve a aparecer como antes, Quizás por la melancolía que inunda a Teresa y que le hace añorar todos aquellos momentos de paz de los viejos tiempos.

 

Nunca debió permitir que los destrozavidas contemplativas acabaran con esa paz. Ahora hay que tratar de recuperarla con paciencia. Recuperar lo que se pierde y no parece tener importancia pero que un día te levantas y te preguntas dónde está.

 

De pronto... Ding, dong truena el timbre. Teresa se levanta sin demasiados ánimos de abrir. ¿Quién demonios la interrumpe ahora? Será Inma para ver como anda. Abre la puerta y... No es Inma.

 

Jesús aparece calado hasta los huesos con el paraguas en una mano y la correa de Golfo en la otra. Sonríe tiernamente y dice:

 

- Alguien me dio tu dirección y me dijo que podrías cuidarme el perro este fin de semana. Yo...

 

Pero no puede seguir hablando. Tiene un nudo en la garganta y los ojos se le llenan de lágrimas que, en cascada, comienzan a deslizarse por sus mejillas. Teresa permanece petrificada ante la puerta. No puede olvidar que fue de esa misma forma como le conoció y siente una punzada en el corazón. Ella también tiene ganas de llorar y ha de sujetarse para no salir corriendo a sus brazos. No sabe que hacer, que decir. Igual que él. Los dos sienten deseos de huir, de salir corriendo. Pero él no lo hace. Se sobrepone y es capaz de hablar. Le dice que la quiere y que no puede vivir sin ella, que siente haber jugado con sus sueños y le promete que no lo volverá a hacer jamás, que la ayudará en todo lo que pueda para que ella alcance esos sueños porque para él, ella es ahora lo primero en su vida. Que ya no le importarán todas esas normas impuestas por Regina, y que dejará de ser un niño de mamá.

 

Teresa ya no puede más. Suelta la puerta y se abraza a Jesús. Él suelta el paraguas y el perro y la sujeta con fuerza, apoya su húmeda mejilla contra la frente de ella y trata de calmarla.

 

- Sssst. Tranquila. Te juro que no te volveré a dejar marchar.

 

Mientras Golfo sale disparado y se tumba en el sofá.

 

Al día siguiente van a ver a Inma para detener los trámites de separación legal y media hora más tarde Regina sufre un fingido ataque del que nadie hace caso.

 

En septiembre ella es aceptada en la UNED y ahora es bogado. Ya tienen una precisa parejita sobre los que yo me pregunto si serán destroza o amantes de la vida contemplativa.

 

Al final de mi experimento o proceso especulativo sobre la naturaleza humana solo saco una cosa en claro. Que tal vez el amor sea más fuerte de lo que parece, que puede con todo.

 

Son las nueve de la noche y recojo las cosas. Apago el ordenador. Tiro la lata de Coca-Cola a la papelera y me pongo el albornoz. Es hora de irse a la ducha.

 

FIN

 

EL EXPERIMENTO PARTE III

 

Los lunes, miércoles y viernes clases de inglés y francés para las relaciones internacionales de la empresa de Jesús. Los sábados siempre hay una fiesta o reunión a la que hay que asistir. Los domingos comida en casa de los padres de él con toda la familia: primos, tíos, críos y perros.

 

Dos veces en semana, peluquería.

 

Y luego el Club.

 

Los martes, tenis.

 

Los jueves, golf.

 

Los sábados sin fiesta reuniones de socios.

 

Por la mañana temprano todos los días una hora de gimnasio.

 

Reunión con tal.

 

Café con cual.

 

Comida con éstos.

 

Cena con aquellos.

 

Visitas a los de más allá.

 

Y de vez en cuando las reuniones, cafés, comidas y cenas las das tú.

 

Y de vez en cuando las visitas las recibes tú.

 

Jesús trabaja por las mañanas, tiene almuerzos de trabajo y compromisos por las tardes.

 

Y tú te encargas de las relaciones con las mujeres de los que se reúnen con él.

 

Y tú quieres seguir estudiando y persigues tu sueño de trabajar de abogado.

 

Pero cariño, ¿es que no te basta con todas las citas que tienes? Si apenas te dejan tiempo para descansar. Que cosas tienes, Tess. ¿Es que no tienes bastante? Ya sé lo que te ocurre, cariño. Mañana pediré que te aumenten el límite de tus tarjetas de crédito. Anda, duérmete, que estoy muy cansado y mañana tengo que madrugar. Hasta mañana amor mío.

 

Y él se da la vuelta después de besarte, apaga la luz y se duerme.

 

Y Teresa se da la vuelta y mira las gafas de Giorgio Armani, las llaves de su nuevo Alfa-Romeo y su guardarropa que parece es escaparate de una tienda de Chanel y se dice bueno, no me puedo quejar.

 

Y deja de tener sus propios sueños.

 

Y comienza a servir solo de soporte para los sueños de él.

 

Estaba segura. Sabía que los destrozavidas contemplativas acabarían con ella.

 

Teresa tiene ahora más tiempo para ella. Todas las tardes puede ver la tele, ir de compras y adquirir todo lo que quiera. Lo compra todo en El Corte Inglés (y lo paga con tarjeta). Pasa los veranos en la playa y... Ha de medir a cada minuto sus palabras, sus movimientos. Su adoradísima suegra (santo cielo, cómo odio a esa mujer si es que a eso se le puede llamar mujer) pasa revista a su ropa, a sus cosas, su maquillaje, su perfume, sus pendientes, sus complementos...

 

La molesta a cada instante impidiendo que pueda dedicarse a determinadas actividades impropias de alguien perteneciente a la familia de Jesús, lo cual me lleva a la conclusión de que no tiene tanto tiempo libre como en un principio pueda parecer.

 

Repugnante.

 

A mí estas cosas me dan grima. Si es que no hay mas que ver a la pobre Teresa. La han dejado para reciclar. Da asco. Ya no es ni su propia sombra.

 

Bueno, no sé de lo que me quejo. Esto es lo que yo quería. Demostrar como unos cuantos destrozavidas contemplativas pueden hacer precisamente eso, destrozar una  vida contemplativa y dejar a los amantes de ésta que no sirven ni para comer pipas.

 

Pero mi venganza será terrible. Algún día sabréis de mí, porque a Dios pongo por testigo de que jamás volveré a pasar hambre aunque para ello tenga que robar y matar o mendigar o acertar la Primitiva.

 

Y como mi venganza va ser cruel y yo ya no tengo hambre, veamos como les va a mis pobres ratoncitos.

 

Digamos que ya han pasado dos años desde la boda. Son las diez de la mañana de un día cualquiera. Teresa abre la puerta y entra en casa. Acaba de venir de la peluquería. Tiene un pomposo recogido de pelo y un abundante maquillaje porque esta noche tiene que asistir a una cena. Sube las escaleras y se dirige a su dormitorio. Abre la puerta del armario y se dispone a buscar el vestido adecuado.

 

Al mover las perchas encuentra el viejo vestido negro de la cita con Jesús.

 

Cielos, cuánto tiempo lleva aquí.

 

Lo saca y se lo pone encima. Se mira al espejo y...

 

¿Quién es esa mujer que me mira desde el otro lado del espejo? No soy yo. No puedo ser yo.

 

Suelta el vestido y se lleva las manos a la cara. No, claro que no soy yo. Yo siempre quise ser abogado. Hacer la judicatura y ahora... Solo soy una mujer que se preocupa de su aspecto y de lo que los demás piensan de ella.

 

Apenas salgo a divertirme. Solo voy a pesados cocktails, a la peluquería, de compras, al club. De vez en cuando, obras benéficas y... Mi vida no es lo que yo quería.

 

Y ahí se queda, sentada en la cama delante del espejo, pensando en qué se ha equivocado y en qué es lo que hay que corregir.

 

Ya está. Eliminar tanta peluquería y reducir el tiempo en el gimnasio. Menos tenis y se acabó el golf (odia las largas partidas y paseos para hacer esos malditos 18 hoyos) y desde luego menos tiempo en el club. Irá de vez en cuando sólo para no dejar a su marido. Fuera tantas compras y menos comidas y cafés con insoportables señoras.

 

Y sobre todo, matricularse en 3º de derecho en la UNED. Aun hay tiempo, está a finales de marzo. En junio hará la preinscripción. Y esta vez no admitirá que Jesús aumente el límite de la tarjeta.

 

Bien por ella y voto a tal que jamás lograrán aplastarnos.

 

Dan las dos. Jesús entra en casa. Una especie de “Vilma, ábreme la puerta”

 

Teresa espera a que suba.

 

- Que pasa, Tess. ¿No me has oído llegar?

 

- Si, te he oído perfectamente. Tengo que hablar contigo.

 

- Qué se te ha antojado ahora. - Él revolotea por la casa haciendo cosas sin darle importancia al asunto y mucho menos a ella. Mientras, Teresa le va siguiendo.

 

- Bueno, he estado pensando y me gustaría dejar algunas cosas y volver a la universidad.

 

- Vaya, ¿es que ya no eres feliz? Eso es imposible. Volver a estudiar. Y luego querrás ponerte a trabajar. Eso es una tontería. Yo necesito que sigas con lo que haces, que lo haces muy bien. Si te pones a trabajar, apenas te veré. Además, no necesitamos otro sueldo, no hace falta que tú tengas que matarte a trabajar. ¡Qué cosas tienes, Tess! ¡Qué cosas tienes!

 

Y Tess se queda ahí plantada.

 

Ahora lo ve todo claro. Está condenada a vivir como objeto de decoración del brazo de Jesús. Se va detrás de él.

 

- Pienso renunciar a algunas cosas, a algunos compromisos. Y voy a matricularme.

 

- ¿Renunciar? Seguir tu amistad con Inma te ha llenado la cabeza de pájaros. Deberías pensar en lo que te vas a poner esta noche.

 

- Pero es que yo quiero...

 

- ¡Santo cielo, Tess! Tengo demasiados problemas para ocuparme de tus tonterías. No me calientes la cabeza.

 

- Tonterías.

 

Se le cae la venda de los ojos. Él y todos los que son como él solo piensan en sí mismos.

 

Y tú no importa, tus sueños no importan.

 

Ella se da media vuelta y sube al dormitorio. Se sienta encima de la cama. Piensa demasiado deprisa. ¿Qué hacer?, ¿qué hacer?

 

El vestido negro está aun en el suelo. Lo mira y sonríe.

 

Se levanta y camina lentamente hacia la mesilla.

 

Abre el cajón superior y, allá, en el fondo, encuentra unas llaves. Las coge. Y también el vestido. Busca un par de cosas más. Baja las escaleras y va a ver a su marido.

 

¡Que momento más solemne!

 

- Me voy - dice ella.

 

Bien - contesta él. - Cierra con llave al salir y no tardes mucho.

 

Tess sonríe.

 

Perdón.

 

Es Teresa la que sonríe.

 

- Creo, querido, que tardaré bastante.

 

Y se va.

 

Y él se sienta en el despacho como si tal cosa. Este hombre me desespera. Me ataca los nervios.

 

Hola, hay alguien en casa o el serrín está a solas.

 

Está a dos milímetros escasos del divorcio y a su lado Pitufo Tontín es Doctor en Física por la universidad de Oxford.

 

Esto es pitufante, Papa Pitufo. Pero me gustaría más ver la cara de Mama Pitufa cuando vea que Pitufina ha dejado a Pitufo Tontín más plantado que una margarita, con tiesto incluido. Bah, ya se encargará mi querida Regina de regar la maceta.

 

Mientras, Teresa está en la parada del autobús. Se ha quitado las horquillas y se ha soltado el pelo. Se quitará el maquillaje en cuanto llegue a su casa. Su verdadera casa, donde apenas tarda una hora en llegar. Sube lentamente las escaleras pisando en cada escalón un recuerdo de su vida anterior. Abre la puerta y le asalta un terrible olor a cerrado. El apartamento está a oscuras.

 

Teresa cierra la puerta y a tientas comienza a abrir las ventanas. Una a una. La luz y el aire fresco comienzan a invadirlo todo a la vez que ella mira por la ventana recordando las antiguas vistas.

 

El paisaje parece haber cambiado. La tienda de la esquina se ha convertido en una de animales que ofrece en sus escaparates jaulas con pájaros de vistosos colores, mullidos hámsters como copos de algodón, gatitos ronroneantes y cachorrillos de séter irlandés parecidos a bolitas de caramelo. También hay una repugnante serpiente a la que Teresa no puede evitar encontrarle parecido con Regina (comparación que a mí me parece demasiado suave).

 

Respira profundamente y se da media vuelta aunque continua apoyada en la ventana. Observa lentamente los muebles cubiertos por sábanas blancas, la alfombra llena de polvo, el teléfono desconectado. Nota un pequeño acceso de flaqueza y las lágrimas comienzan a rodar por su mejilla. De pronto los sollozos se apoderan de ella y cae de rodillas al suelo mientras se pregunta por qué tiene esto que acabar así, por qué ha tomado el camino fácil. Abandonarlo todo y huir en lugar de quedarse y plantarle cara a todo para intentar solucionarlo, tal y como Fredrika le plantó cara a su madre después de deshacerse del abrigo verde.

 

Jesús está sentado en el despacho, sumergido entre varios papeles. Dan las seis en el reloj y se levanta. El tiempo de ducharse y vestirse para salir de casa a las siete y llegar a casa de Jorge a las ocho.

 

Es extraño, pero no ha oído entrar a Tess. Tal vez haya vuelto ya y no le ha dicho nada al verle trabajando.

 

Es raro.

 

No se oye la tele ni la cadena. Tal vez la ducha. No, tampoco.

 

- Tess - la llama. Nadie contesta. - Tess - repite. Nada.

 

Sube al piso de arriba y vuelve a repetir la llamada. Sigue sin contestar.

 

Entra en todos los cuartos de baño, en todas las habitaciones. Baja a la otra planta de la casa. Pero tampoco hay nada.

 

Sale al jardín. Nada.

 

Ni en la piscina.

 

Ni en el columpio.

 

Ni en la terraza de arriba.

 

Ni en la cocina.

 

Ni en el cenador.

 

Ni en el porche.

 

Ni en el jardín delantero.

 

Ni en el garaje.

 

Ni en la buhardilla.

 

Enfadado mira el reloj. Maldita sea, ¿dónde se ha metido? Llegarán tarde.

 

Va a su cuarto a sacar el smoking pero no llega a hacerlo. Se queda petrificado al observar más detenidamente que antes la habitación. El armario está abierto y el cajón de la mesilla también. Encima del tocador está su cartera abierta con todas las tarjetas de crédito. Solo faltan el carnet de identidad, el de conducir y la tarjeta del Insalud. Al lado las llaves del Alfa-Romeo y la carpeta con las cartillas bancarias y chequeras. No está la de la cuenta que tenía cuando era soltera.

 

Y junto a todo esto, lo peor.

 

Jesús siente un nudo en la garganta. Una punzada en el corazón. Ahora lo entiende todo.

 

Ahí están la alianza y el anillo de la esmeralda con la inscripción de pedida.

 

Su mundo se va a pique. Se sienta en el tocador y apoya la cabeza en su brazo. Y se queda así hasta las tres de la madrugada...

 

CONTINUARA

EL EXPERIMENTO PARTE II

 

Dan las cinco en el reloj de pared del apartamento de Teresa. Golfo descansa encima del sofá mientras ella revuelve su armario en busca de la ropa perfecta para tal evento.

 

Mientras, Jesús trata de despedir en “La Vaca Argentina” a dos comerciantes iraníes. Sonríe falsamente a la vez que disimulando mira el reloj, preguntándose cuándo demonios le van a dejar en paz.

 

Cinco y cuarto. Teresa no termina de decidirse y Jesús, carretera de Valencia adelante, tiene el tiempo justo de llegar a su chalet en Rivas-Vaciamadrid para ducharse y arreglarse.

 

Seis y diez. Teresa espera impaciente perfectamente arreglada con un veraniego y escotado vestido negro que le sienta envidiablemente (suerte que tiene, no como una). Jesús tamborilea nerviosamente en el volante. Como siempre, hay un enorme atasco de entrada en Santa Eugenia. “¡Dios mío!” piensa para sí mismo. “Seguro que cuando llegue me va a dar con la puerta en las narices”.

 

Siete menos cuarto. ¡Ding dong! El timbre de la puerta. Por fin.

 

Teresa abre la puerta y solo ve un enorme ramo de rosas rojas. De detrás de él sale Jesús que, anonadado por la exuberante apariencia de Teresa solamente acierta a decir: “Lo siento”.

 

Sentir que, en que universo estoy. Teresa es incapaz de reaccionar. No le recordaba tan apuesto y las rosas son tan... que apenas puede hacer otra cosa que no sea sonreír.

 

Llegan las disculpas por la tardanza y el consabido no tiene importancia aunque estés deseando matarles. Cómo se ha portado mi perro; no me ha dado guerra; te agradezco que te hayas hecho cargo de él; ha sido un placer si necesitas que lo haga otra vez no me importará hacerlo; muchísimas gracias; adiós.

 

Sin saber como, Teresa se ve sujetando las rosas y diciendo mierda con la puerta cerrada y Jesús sujetando a Golfo mientras se autollama imbécil bajando las escaleras.

 

¡Estos dos son un caso!

 

Por suerte, él se arrepiente tras bajar cinco o seis escalones. Llama a la puerta y, cuando Teresa algo deprimida y extrañada abre, él exclama:

 

- Verás, no tengo nada que hacer esta tarde y me preguntaba que si tú tampoco pues tal vez...

 

- Cojo mi bolso y las llaves. Pero, ¿qué hacemos con él? - Con la misma sonrisa estúpida de él, ella señala al animal.

 

- Oh, bueno. Podemos dejarles aquí y yo podría subir luego a por él.

 

Ésta es la excusa más tonta para tomar la última copa que he oído en mi vida. Espero que a lo largo del experimento estos dos idiotas tengan mejores ideas, por que, si no, puedo aburrirme mucho más que si dejo de escribir ahora mismo y me voy a la ducha, cosa que, por la hora que es, debería haber hecho hace bastante tiempo.

 

Así que la situación es la siguiente: ambos pasean tranquilamente por el Parque Juan Carlos I (no había otro mas lejos, con lo majo que es el Retiro) hablando cada uno de sí mismo. Se montan de nuevo en el coche sin para de hablar y se largan a la cola de la sesión de la diez de un cine para ver, por enésima vez para Teresa, “La Bella y la Bestia”, de Walt Disney.

 

Aquí hay algo que no me cuadra. ¡Un destrozavidas contemplativas va a tragarse una película de Disney! Mi experimente no va como cabría esperar. Se supone que deberían haber ido a ver una película más... llamémosla adulta, no una historia pastel apta solo para personas muy, muy, muy amantes de la fantasía y la imaginación. Desde luego no para un ejecutivo con teléfono en el coche y fax, como reza la canción de Sabina, que piensa que los amantes de la vida contemplativa pierden estúpidamente el tiempo, a no ser que sean renombrados escritores premio Cervantes con una engrosada cuenta bancaria y formando parte del acervo cultural.

 

Para Jesús esta película en otra parte de su vida tendría tanto interés como para mí un volumen de Química Cuántica. Según esto, aun hay esperanza para los destrozavidas contemplativas. Tal vez mi experimento tenga mejores resultados de los que yo preveía a su comienzo.

 

Aun hay esperanza para el mundo si  un destrozavidas contemplativas es capaz de sentarse una tarde en un cine a ver “La Bella y la Bestia” y a comer palomitas de maíz.

 

Mis conclusiones me llevan a pensar que o el mundo se está volviendo loco o Jesús se ha enamorados.

 

La película va avanzando lentamente y yo, como observadora imparcial, veo como Jesús está más atento a lo que hace Teresa que al argumento. Ella de vez en cuando le va explicando cosas porque, desde el primer momento le ha reconocido como destrozavidas contemplativas y sabe que hasta un argumento tan simple como la historia de un hechizo mágico puede ser bastante difícil de entender para alguien como él.

 

Dice eso porque se piensa demasiado intelectual para la gente de ese pueblo y sobre todo para Gastón; la bestia se comporta así porque ha perdido toda esperanza; las figuras tiemblan porque le tienen miedo aunque saben que si no dan a Bella de cenar pueden perder toda oportunidad; ¿ves? en el fondo tiene buen corazón, si no, no la salvaría de los lobos; le enseña la biblioteca para llegarle al corazón; echa de menos a su padre y por eso se va; enseña el espejo para salvar a su padre; deja entrar a los habitantes del pueblo porque cree que ella no le ama y no le importa morir, pero ella si le ama...

 

Jesús asiente sin inmutarse a las interrupciones de ella mientras mastica palomitas en silencio.

 

Este hombre acaba conmigo. Come palomitas de una en una y además con cuidado. Todo el mundo sabe que sólo hay una forma de  comerse las palomitas delante de una película, cogiéndolas a puñados y metiéndolas en la boca de tres en tres. Tal y como lo hace Teresa.

 

La película se termina y se encienden las luces. Un desfile de zombies que abandonan el local (como dice Mecano) inundan las puertas mientras Teresa estira los pliegues de su falda y Jesús retira restos de palomitas de su impecable traje.

 

Para vomitar. Principios de Julio y él aun lleva traje de chaqueta y camisa de manga larga. Y que decir de su perfecto nudo de corbata apretado hasta el máximo y con el último botón de la camisa abrochado. Esto hace ver lógico que se esté siempre quejando del calor que hace y que esté pensando en hacer como Gala y empezar a utilizar abanico. Teresa ya lo hace. El que lleva hoy es negro, como su vestido, con las varillas caladas.

 

Ella es todo lo contrario a él. Imprevisible y le horrorizan los convencionalismos. Detesta llevar algo sólo porque sea elegante aunque uno tenga que asfixiarse en verano o pasar frío en invierno. ¿Cómo dos personas tan diferentes pueden haber sufrido... un flechazo? Sólo y exclusivamente porque ha sido solo eso, un simple flechazo. Si hubieran llegado a intimar antes seguro que habrían acabado cada uno por su lado.

 

Pero no ha sido así.

 

En estos momentos ambos miran desesperados el reloj deseando con todas sus fuerzas estirar el tiempo lo máximo posible.

 

Teresa hace bailar su mirada de su reloj de pulsera al del coche. Bueno, se dice, después de todo aun tiene que subir a por el perro y tal vez allí pueda preguntarle si tiene algo que hacer el próximo viernes. Es una lástima, se dice él, que ella conozca tan bien Madrid porque si no la llevaría dando un rodeo. Si tuviera la suerte de tardar en encontrar un sitio para aparcar... pero que demonios, no hace falta que intente alargar la tarde, con preguntarle si quiere comer conmigo mañana, asunto arreglado.

 

Suben lentamente las escaleras conversando sobre trivialidades. Ella saca las llaves y abre la puerta. Golfo se levanta y moviendo el rabo empieza a corretear y saltar a su alrededor. A duras penas logran ponerle el collar.

 

- Ha sido una tarde estupenda - dice ella.

 

- Sí, estupenda de veras. La película... la película me pareció estupenda - dice él.

 

- Me alegro.

 

- Bueno, verás, yo... - ambos hablan a la vez como accionados por un resorte.

 

- Lo siento. Tú primero - apunta Jesús un tanto decepcionado.

 

- No, tú - susurra Teresa con el mismo tono de desilusión.

 

- Verás, yo pensaba, se me ocurrió que... - Jesús titubea un poco - ya que lo hemos pasado tan bien, tal vez querrías, te gustaría... ¿quieres comer conmigo mañana? Si no aceptas lo entenderé y no volveré a preguntarte... - se le ve visiblemente nervioso. No para de mover las manos y seguro que su nivel de adrenalina y su presión arterial están por las nubes.

 

- Me encantaría.

 

- ¿Qué? ¿Es eso un sí?

 

- ¿Acaso pensabas que iba a rechazarte? Yo misma estaba a punto de preguntarte si tenías algún plan para el viernes por la tarde.

 

Ultiman detalles sobre la cita del día siguiente y en la actitud de Jesús se ve claramente que no desea irse. Camina remoloneando y cualquier excusa es buena para esperarse cinco minutos más...

 

Tras largo rato, la puerta se cierra.

 

Por un lado Teresa está a punto de gritar “bien” pero se contiene por si él puede escucharla. Se contenta con sonreír y dirigirse hacia la ducha bailando un imaginario vals.

 

Del otro lado Jesús baja saltando las escaleras y silbando alegremente. Una viejecita que sube se le queda mirando mientras él con una reverencia le da las buenas noches. La pobre mujer continua escandalizada pensando en cuánto loco suelto anda por Madrid.

 

Y yo digo que el experimento está fracasando (dependiendo de cómo se mire, claro) ya que lo último que yo preveía era que el destrozavidas contemplativas acabara comportándose como un amante de la vida contemplativa. Eso me demuestra que los amantes tienen mucha mas fuerza de la que yo pensaba. ¡Bien por nosotros!

 

La comida acaba igual que la cita anterior y que las que tienen en las tres semanas siguientes, con aburridas conversaciones que hacen que ya se conozcan el uno al otro de pe a pa, y con una entrecortada y nerviosa proposición para otro día.

 

Llego a la conclusión de que esto es muy largo. Uno de los nuestros la habría besado por lo menos en la segunda cita y tal vez en la cuarta o quinta ya serían pareja formal.

 

Pero Jesús no. Es demasiado tímido. Hasta Teresa está pensando en besarle ella e incluso violarle en la parte trasera del Mercedes. A lo que lleva la desesperación. Es que este hombre acaba con la paciencia del mayor santo. A estas alturas hasta uno de los suyos la tendría ya como pareja de hecho. O compañera sentimental, que queda mas fino. Un caso.

 

Sin embargo, la cita de esta noche va a ser diferente.

 

Encima de la cama de ella reposa un vestido de terciopelo negro sin mangas ni tirantes con falda de vuelo por encima de la rodilla. En el suelo los zapatos negros de tacón y adornos de pedrería que, a juego con el bolso que está en el salón con el chal de raso, llevó en la boda de su hermana.

 

Ha sido una suerte encontrar ese vestido tan rebajado. Con él se ha pulido las quince que cobró la semana pasada por cuidar a esos insoportables gemelos y las tres de la hora extra del sábado. Pero vale la pena. Hoy Jesús va a llevarla a cenar a un buen restaurante y, después, a la ópera.

 

Está bastante nerviosa porque nunca ha estado en la ópera y menos con gente tan encopetada y sinceramente tan ridícula como la que va a asistir esta noche. Además, si en la cena hay cava, tal vez consiga emborrachar a Jesús y que la bese de una condenada vez.

 

Jesús también está muy nervioso, y no atina con la maldita corbata del smoking. Tarda bastante en conseguir un lazo perfecto, cepilla la chaqueta y, poniéndosela, se mira en el espejo del armario. Impecable. Todo está correctamente. La corbata en su sitio, los gemelos bien puestos, “eso” en su bolsillo... Esta noche todo ha de salir perfecto.

 

Coge el Mercedes y llega a casa de Teresa. Ella está ya esperando en la calle de puntillas mirando impaciente a ambos lados, suspirando por ver aparecer el coche de él.

 

Está preciosa esta noche. Mas que nunca.

 

¿Qué más se puede pedir? Él está guapísimo, se baja del coche, le ofrece un ramo de rosas y le pregunta:

 

- ¿Subes al carruaje, princesa?

 

Ah, así que el también ha visto Grease.

 

El coche estaciona en la puerta del restaurante. Jesús sale y, abriendo la puerta de Teresa, le ofrece galantemente su brazo y la lleva hasta la entrada.

 

El ambiente del local es exquisito. Les recibe el maitre que, educadamente, les conduce hasta una de sus mejores mesas. Ayuda a sentar a Teresa, como si la pobrecita no supiera o no pudiera hacerlo, y les tiende la carta.

 

Embobado, Jesús la mira mientras le pregunta:

 

- ¿Que deseas tomar?

 

Ella revolotea con los ojos de plato en plato de la carta. Cuanto desearía que su amiga Inma estuviese en su lugar. No puede decidirse. Tiene miedo de no pedir lo correcto o incluso llegar a arruinar a Jesús. Finalmente, azorada, le habla en voz baja:

 

- Será mejor que elijas tú, yo no puedo decidirme.

 

Él sonríe tiernamente y dirigiéndose al camarero ordena la cena. Nada demasiado ostentoso, no desea abrumar a la pobre Teresa, que disimula muy bien que ya lo está.

 

SE vuelve a mirarla y, sorprendido, observa todos sus movimientos. Parecen suaves, casi sutiles. Como si ella hubiera estado haciéndolos cada noche desde el principio de los tiempos.

 

Creo que es eso lo que le atrae de Teresa, su capacidad de adaptarse a un ambiente como si siempre hubiera formado parte de él. Podría estar igualmente en un baile de embajada o en una carrera de galgos y nunca estaría fuera de lugar.

 

En cierto modo Jesús respira aliviado, porque dos mesas más allá están unos amigo suyos que no les quitan la vista de encima. Le están poniendo demasiado nervioso, aunque, por suerte, tardan tan solo quince minutos en marcharse y dejarle tranquilo. Ahora puede dedicarse a observar los suaves, casi sutiles, naturales movimientos de Teresa.

 

Llegan los postres y ahora ella no necesita ayuda en su elección. Mientras mira la carta de los postres, no se da cuenta de cómo Jesús retuerce nerviosamente la servilleta y se lleva varias veces la mano al bolsillo interior de su chaqueta, no precisamente para buscar su billetera. Pide lo mismo que ella y espera a que el camarero se marche. Perfecto. Es el momento. Saca del bolsillo una pequeña cajita de terciopelo negro y se la entrega a Teresa.

 

- Es para ti.

 

- ¡Por favor, ni siquiera es mi cumpleaños!

 

Abre la caja y aparece un anillo con una esmeralda rodeada de diamantes.

 

- Lee la inscripción - apunta él nerviosamente.

 

- A ver. Aquí pone “¿Quieres casarte conmigo?”

 

Teresa mira a Jesús anonadada y él pregunta:

 

- ¿Que me contestas?

 

- Que sí.

 

Él sonríe y ella toma su mano sonriendo también.

 

¡Tolón, tolón! Suenan campanas de boda y yo me froto las manos. El experimento está donde yo quería.

 

Sin embargo, es triste pensar que si va bien, la vida de estos dos pequeños seres quedará totalmente destrozada.

 

Ya de por sí la boda no va bien.

 

La madre de Jesús es una vieja cotorra insoportablemente exigente que se empeña en hacer de la boda de nuestros dos protagonistas la suya propia. La lista de invitados hace parecer la boda de lady Di una reunión desierta y las flores que inundan la enorme mansión familiar de la Moraleja podrían cubrir toda la Comunidad Autónoma de Madrid.

 

El menú ha sido cuidadosamente elaborado por unos proveedores franceses amigos de Regina, la insoportable madre de Jesús. Consiste en unas cosas realmente complicadas de pronunciar y de describir, mucho más aun de comer. Son ridículamente pequeñas y con un conjunto de sabores indescriptibles e incomibles. ¿Por qué no se ha podido limitar a los langostinos, los entremeses y el asado, como hace todo el mundo?

 

El pastel de bodas está hecho enteramente de merengue. Y Teresa y yo odiamos el merengue, aunque las dos somos del Real Madrid.

 

Existen cinco fotógrafos oficiales de la boda y el reportaje en vídeo tiene más cámaras y técnicos que la cobertura de las olimpiadas de Barcelona 92. Allá donde va Teresa, es perseguida por un objetivo.

 

Mas lo peor de todo es lo del fastidioso vestido de la bisabuela con el que se ha casado prácticamente toda la familia y que tiene tantos años que Teresa teme que se desintegre al estornudar. El corsé torturaría incluso a la mismísima Scarlett O’Hara. ¡Con lo bonito que era el vestido de la casa Pronovias que había en el escaparate de la Calle Arenal! ¿Acaso tenía algo de malo? El que lleva puesto es tan estrecho que a duras penas cabe en él y la peineta que sujeta los tres metros de velo le está taladrando el cerebro.

 

Y si por lo menos el discurso del cura sobre el compromiso eterno no fuera tan largo. Un juez habría sido más  conciso, leyendo los dos o tres artículos del Código Civil. Pero no, era más bonito casarse en el jardín de la casa de la Moraleja.

 

Tras el sí quiero un simple púdico beso en la mejilla y un montón de gente que se avalancha hacia ella. Besos y más besos, felicitaciones y más felicitaciones.

 

Teresa lo vive todo como si se tratara de un sueño. Y ¿dónde está Jesús? Se ha perdido entre la gente. No. Ahí está, listo para las fotos oficiales con todos los invitados.

 

Ella no ve la hora de salir de allí mientras que Jesús y su madre consideran aquello como el éxito social de la temporada. Está allí la flor y nata de la sociedad.

 

Y en una esquina como si de apestados se tratara, todos lo amigos y parientes de Teresa, relegados a un segundo término porque no pertenecen al mismo sitio que los demás invitados y que la familia del novio. Ninguno conduce un cochazo, no viven en un chalet ni presiden empresa alguna.

 

Un verdadero asco de boda.

 

Teresa está bastante incómoda. Ve el abismo que existe entre las dos familias y, aunque le cuesta aceptarlo, el que hay entre ella y su marido.

 

Jesús está disfrutando cada momento del día. Le encanta la abundante decoración florar y el merengue del pastel. Adora atender las felicitaciones y le ha parecido precioso el horrendo jarrón de la tía Marta que no va para nada con el mobiliario del chalecito de Jesús. Si me apuran con nada de este mundo. Vamos, que el mal gusto no va reñido con el tener dinero.

 

¿Es que esta maldita boda no va a terminar nunca?

 

Por suerte parece que ya le va quedando menos. Llega el momento de tirar el ramo. Teresa se pone de espaldas. Cierra los ojos, respira hondo y lo lanza al aire. Se da la vuelta y... fabuloso. Lo agarró la prima Clarisa. Se acabo. No habrá mas bodas en este año para esta familia, porque a esta no la casa ni San Valentín vestido de lagarterana. Teresa mira a Inma. Otra vez será.

 

Momento solemne. Los novios se cogen del brazo y se dirigen al precioso Mercedes de Jesús adornado para la ocasión. Se suben en él y se van.

 

Los parientes de la novia hacen lo propio. Seguirán la juerga en otra parte.

 

Los del novio siguen diciendo que es una chica muy agradable pero, en el fondo, saben que no durará mucho formando parte de esa familia.

 

Bien, bien, bien, bien.

 

Por si no lo he dicho, bien.

 

Comienzo de la vida de casados tras un fin de semana (el trabajo no permite más) de luna de miel.

 

La misión de Teresa en este matrimonio es de lo más normal, dependiendo de donde se vea. Ha dejado el trabajo en la tienda y su piso está cerrado, pendiente de la decisión de alquiler o venta (yo me lo quedaría, nunca se sabe)

 

Ha aprobado Civil I en septiembre y desde luego querida es una tontería seguir estudiando puesto que los múltiples compromisos de tu nueva posición social apenas te dejan tiempo para nada. Deja el trabajo para mi hijo. Además, si no piensas ejercer como abogada, cosa que no te hace falta, pues para que quieres un título colgado de la pared...

 

CONTINUARA

EL EXPERIMENTO PARTE I

 

 

El día está bastante gris y el calor hace que hasta estar tranquilamente sentada en el sofá sea insoportable.

 

En mi mesa hay un montón de papeles y una lata de no muy fría Coca-Cola. El calor es pegajoso y yo me debato entre abrir la ventana o comenzar a darle ris ras al abanico. Finalmente opto por abrir la ventana, beber un sorbo de Coca-Cola y me preparo para combatir algo que comúnmente suele recibir el nombre de aburrimiento. Para ello en tardes como estas, no se me ocurre otra cosa mejor que sentarme delante del ordenador a divagar entre los amplios océanos de la cruel existencia humana.

 

La cruel existencia humana. Eso que vulgarmente recibe el nombre de vida, eso que hace toda persona desde que se levanta hasta que le llega la hora de irse a la cama. Vivir.

 

Yo normalmente suelo malgastar la mía dedicándome a llenar un millón de folios en blanco gracias a un pequeño instrumento que se llama imaginación. Simplemente con esa cosa tan pequeña que está dentro de todas las cabezas de todos los seres humanos.

 

Pero, ¿qué es realmente la imaginación? Pues simplemente eso que acude en tu ayuda en momentos en los que, como éste, una está tan aburrida como un grupo de ostras nativas de las islas Fidji.

 

Así pues una se dedica simplemente a pensar cosas que ni de rebote se parecen a la realidad, porque es imposible creerse que yo sea una millonaria que conduce un BMW 700 cabrio granate metalizado. Que posee una enorme mansión en Los Ángeles, otra en Londres, un apartamento en Nueva York y una cabaña aun no he decidido dónde. Que tiene un yate y una familia de innumerables miembros.

 

Dónde podría caber todo eso sino en mi linda cabecita.

 

Sí, la imaginación no tiene límites y viene a rescatarnos en todos esos momentos en los que desearíamos estar en otra parte, metidos en la piel de otras personas. Viene a rescatarnos casi siempre del aburrimiento pero, y ahí va un consejo, nunca le digas a otra persona que te aburres y que no tienes nada que hacer, porque de seguro te dirá algo que deberías haber hecho hace un millón de años: recoge tu cuarto, saca la basura, pasa el aspirador, clasifica los papeles, ayúdame a...

 

Esa es la cruel existencia humana de los que estamos condenados a amar la vida contemplativa. Siempre alguien en alguna parte estará dispuesto a arruinarte los planes que tenías para no hacer absolutamente nada de provecho.

 

Si no, observemos la cruel vida de Teresa.

 

Su imaginación no tiene límites, pero su cuenta corriente hace que la tenga.

 

Tiene 25 años, un pequeño apartamento en el centro de Madrid y un trabajo de media jornada en una pequeña tienda de alimentación. Como tal, su sueldo no es demasiado desahogado, por lo que para poder salir adelante está siempre dispuesta a realizar cualquier tipo de trabajo que le permita aumentar un poco su capital activo.

 

Teresa es una amante incondicional de la vida contemplativa, pero no puede dedicarse demasiado a ella si desea sobrevivir. Es por eso que cualquier minuto disponible para ella es oro puro.

 

Para desgracia suya siempre existirá alguien dispuesto a necesitar de sus servicios. Si su hermana no la necesita para cuidar de su sobrina, su madre la necesitará para acompañarla a resolver unos asuntos o algún amigo la necesitará para algo. Como persona cargada de imaginación, sueña cada noche con aquel que haga de su vida un compendio de vida contemplativa y eterna felicidad.

 

La vida de Jesús es muy diferente a la de Teresa. De hecho Jesús no conoce a Teresa.

 

Él pertenece a ese tipo de personas que creen que la imaginación no existe y que cualquier persona que imagine tiene la cabeza llena de pájaros. Forma parte del grupo que disfruta destruyendo los momentos de vida contemplativa de los demás.

 

Es como la madre de Teresa, como la hermana de Teresa, como los amigos de Teresa. Como todos los que rodean a Teresa y los que me rodean a mí.

 

Jesús trabaja en una oficina con un estupendo horario de 9 a 2 y un sueldo que le permite llevar un ritmo de vida medio, un ritmo que no lleva porque negocios familiares le hacen ser todo eso que ni Teresa ni yo somos.

 

Él sí conduce un BMW  500 verde metalizado, lee con gafar Christian Dior, su pluma de confianza en una edición especial de Mont Blanc, se perfuma con Loewe para hombre, su reloj es un Rolex de platino y toda su ropa es de diseño.

 

El coche de Teresa es un Clío azul regalo de sus padres   con bastante sacrificio, sin aire acondicionado, airbag y CD como el de Jesús. Lee con las gafas de oferta de la óptica, su pluma de confianza es una que le regaló su hermana por su cumpleaños hará un par de años, usa el frasco barato de Vanderbilt, su reloj no tiene marca y su ropa está comprada en las rebajas de Enero y agosto.

 

Jesús es una mezcla de niño pijo yuppie moderno, licenciado en Derecho en una universidad privada con un master empresarial en Estados Unidos y no sé cuantos cursos de no sé que. Por tanto título es muy apreciado en su empresa y tiene un sueldo de la leche.

 

Teresa es una humilde trabajadora que lucha por terminar su carrera de Derecho en la UNED y que a lo más que llega es a saber un poco de inglés y cuatro nociones de informática.

 

Ambos son dos personas muy diferentes. Ella pertenece a los amantes de la vida contemplativa. Él a los destrozavidas contemplativas.

 

Jesús ocupa su tiempo libre en cosas de provecho: lee, ve documentales por la tele y como todo ser normas disfruta con sus amigos en actividades tales como golf, hípica, tenis... las cuales practica en un muy moderno club social que hay a las afueras de Madrid. Osea, cosas solamente observables en los destrozavidas contemplativas.

 

Teresa ocupa su tiempo en lecturas que hay quien catalogaría de personas poco interesantes y aptas solo y exclusivamente para los amantes de la vida contemplativa, ve en la tele películas y series y disfruta con sus amigos en cualquier tipo de actividad que sirva simplemente para disfrutar con los amigos.

 

Dos personas totalmente diferentes.

 

Bien, mi propósito es demostrar la cruel existencia de los amantes de la vida contemplativa cuando se cruza en sus vidas un destrozavidas contemplativas. Así pues, ¿por qué no hacer un experimento? Juntemos a dos personas tan diferentes como Jesús y Teresa.

 

Analizado lo escrito hasta el momento se puede pensar que el experimento puede tener otro par de aspectos. El primero nos hace pensar en lo que sucedería   al juntar a dos seres de dos clases sociales tan diferentes como las de Jesús y Teresa. El segundo nos lleva a analizar lo que puede pasar si entregamos a Teresa todo aquello que desea: un ser que convierta su vida en mezcla de eterna felicidad y vida contemplativa.

 

Bueno, tenemos conejillos de indias y puntos a estudiar, así que soltémosles y que la naturaleza haga el resto. Gracias a esto, mi tarde será mucho más amena.

 

Jesús y Teresa van a conocerse y, como no se me ocurre nada interesante, "El turista accidental" me ha dado una pequeña idea.

 

Jesús, al igual que Macon Leary, tiene un perro. Un mastín español con labrador inglés llamado Golfo, un  encanto de animal al que él necesita dejar encargado a alguien este fin de semana que, por negocios, debe dejar Madrid.

 

Teresa no trabaja adiestrando perros como Muriel Pritchet, pero su amigo Fernando es amigo de Andrés que es amigo que de Jesús. Cuando Jesús le comenta a Andrés lo de su perro, éste queda en contárselo a su amigo Fernando, que le dice que lo siente pero que no puede hacerse cargo del animal. Pero conoce a alguien que seguro que estaría encantado de hacerlo.

 

Así es como Jesús ha conseguido la dirección de Teresa y por eso se encuentra delante de la puerta del apartamento de Teresa con Golfo y calado hasta los huesos por culpa de la lluvia. La gabardina beige no le ha servido de mucho y el paraguas, menos aun.

 

Llama a la puerta y se produce el momento cumbre.

 

Ya está, así de simple. Teresa hace pasar a Jesús y acaricia a Golfo. Conversan amigablemente pero, ¿qué piensan realmente?

 

"Parece simpática. Espero que sepa cuidar bien de mi perro. El piso no está mal, pero no creo que el animal pueda corretear demasiado por aquí".

 

"Este tipo parece un niño de mamá. Hay que reconocer que no está nada mal y el perro es un encanto. Apuesto el cuello a que debe gastar más en loción de afeitado en un día que yo en detergente para el lavavajillas en todo un mes. Mira eso, su ropa parece recién salida del armario de Christian Dior".

 

Cada uno no tiene demasiadas buenas impresiones del otro, lo que puede hacer más difícil el triunfo de mi pequeño experimento.

 

Jesús piensa que Teresa es demasiado vulgar para él y, tras charlar  un poco con ella, la encuentra demasiado imaginativa y muy fantasiosa para su gusto. Nótense puntos uno y dos del experimento.

 

Teresa por su parte le ve demasiado apegado a la vida real, además de catalogarle como niño de mama. Sin embargo, descubre  en él todo aquello que ella busca desesperadamente: un talón de cheques ambulante.

 

Llevan cinco minutos hablando sobre las costumbres del perro: la hora de la comida, la siesta, tipo de alimentación, cómo y cuándo debe salir a pasear, su aversión por la lluvia... Teresa concluye que Golfo es también un perro malcriado por su amo, pero cada vez le va gustando más la forma de hablar de éste tipo.

 

Jesús advierte en Teresa una deliciosa forma de escuchar que le obliga, sin saber por qué,  a seguir hablando sin parar. Digamos que esa es una cualidad peculiar de ella, le encanta contemplar a los demás mientras hablan. Como ella dice, nadie aprende de lo que dice y sí de lo que escucha.

 

Veinte minutos. Jesús mira el reloj y descubre que se le está haciendo demasiado tarde. Si no se va enseguida, perderá el avión.

 

Se despiden cordialmente hasta el domingo por la noche, él abre la puerta y se marcha. Baja los escalones de dos en dos sin pensar en otra cosa que no sea el maldito avión.

 

Esto no va bien. ¿Cómo van a juntarse dos personas si no existe una pequeña magia desde el primer momento?

 

Mientras, Teresa en su casa no mejora demasiado lo sucedido. Golfo se ha sentado delante de la tele y reposa sin hacer ruido; y ella se ha puesto a leer "La insoportable levedad del ser". Al menos cuando en este libro Tomás encontró a Teresa surgió algo. Algo que hizo que Teresa dejara su pequeño pueblo para aparecer una noche en casa de Tomás.

 

Jesús ha aparecido también una noche en casa de Teresa, pero ninguno de los dos parece darle importancia al hecho de haber conocido al otro. Parece ser que ha sido Golfo el único que está encantado de conocer a Teresa, lo cual es muy raro puesto que no suele aceptar a gente nueva a su alrededor.

 

Vale, Teresa ya está acostada con el perro a los pies de su cama. Está durmiendo y sueña con algo muy extraño. Sueña con el salón de baile del Palacio de Versalles (sabe cual es porque estuvo allí en un viaje en el instituto) y se ve a sí misma con un precioso vestido bailando un vals en brazos de... ¿Jesús? Es extraño pero si, es él.

 

Bastante más lejos, Jesús está sentado en su sillón de la sección de fumadores de un avión de Iberia.

 

Él no sueña con un vals en el Palacio de Versalles. Es un destrozavidas contemplativas y, además, ni yo ni ninguno de nuestros conejillos de indias creen que dos personas puedan soñar lo mismo a la vez.

 

Jesús tan sólo está pensando en el bienestar de su perro y en lo agradable que, en cierto modo, parecía esa chica. Ahora piensa en la soledad de su vida y en las ganas que tiene de encontrar una pareja estable.

 

Bingo. Comienza a obrarse el milagro. Parece que ambos, inconscientemente, comienzan a darse cuenta de la existencia del otro.

 

El fin de semana pasa. Es domingo por la noche y Teresa está esperando que venga Jesús. En su mente revolotea aun el extraño sueño de la otra noche y su mente lleva los dos días pensando en mil fantasiosas historias sobre príncipes, palacios, hechizos y bailes.  Ello forma parte de su existencia como amante de la vida contemplativa. Lo gracioso del asunto es que ahora el galán de sus sueños ha tomado por fin una forma determinada.

 

Bien, el primer paso de nuestro experimento comienza a hacerse realidad. Parece ser que Teresa ya no tiene otra cosa en la que pensar que no sea Jesús. Perfecto, sigamos observándola.

 

 Está sentada en el sofá continuando con su lectura de "La insoportable levedad del ser". Lo que no puedo saber es si está verdaderamente leyendo su libro o tan sólo está en guardia esperando la llegada de Jesús. Cualquier mínimo ruido en cualquier parte de la casa hace que sus oídos se agudicen y que abandone la lectura, aunque siga con la mirada fija en el libro. Lo hace para no levantar sospechas, ya que intenta desesperadamente no parecer desesperada ante la desesperante tardanza de Jesús.

 

Piensa preguntarle si necesita que cuide de su perro algún otro día y puede que, cuando entre, le invite a tomar una copa para charlar un poco mas tranquilamente de lo que lo hicieron la otra vez.

 

Es desesperante, ya son las diez y él no aparece. ¿Dónde demonios te has metido?

 

Mientras, Jesús mira desesperado su reloj. Son las diez y cinco y él está en mitad de un atasco en plena M-40 a la salida del aeropuerto. De seguro que no llega. Es demasiado tarde para ir a casa de nadie aunque sea para librar a ese alguien de la presencia de un molesto perro prestado.

 

Veamos que es lo que se le ocurre. ¡Estupendo! La solución de todo hortera hoy en día. Saca el móvil de la cartera y marca el número de Teresa. ¿Cuántas veces lo ha hecho éste fin de semana? Tantas que ya ha optado por memorizar el número. Lo que queda por descubrir es si lo hizo por preocuparse del perro o simplemente por el mero hecho de escuchar la voz de ella.

 

Teresa está impaciente, y por si aun no lo he dejado bien claro, desesperada. Realmente lo está desde las cuatro de la tarde y lleva desde las nueve con el libro abierto por la misma página. Son las diez y diez y...

 

Suena el teléfono. Tal vez sea él.

 

Se levanta precipitadamente y contesta. Es él.

 

 - Lo siento pero creo que es demasiado tarde. Estoy metido en un atasco de mil demonios, así que... ¿te importa si lo recojo mañana?

 

 - En absoluto - contesta ella desanimada. - ¿Por la mañana o por la tarde?

 

 - Me vendría mejor por la tarde si no es molestia.

 

 - Ninguna. - Parece animarse un poco. Si lo hace por la tarde tal vez puedan salir a tomar algo. Aunque tenga que faltar a clase de derecho penal. - Estaré encantada. La verdad es que le he cogido cariño al perro. Me encantará poder tenerlo un día más.

 

Y yo me pregunto si le ha cogido cariño al perro o al amo.

 

Bueno, parece que nuestro pequeño experimento comienza a ir viento en popa.

 

Jesús se ha pasado todo el tiempo llamándola por teléfono y está deseando recoger al perro. Además, el fin de semana que viene también se va fuera de la ciudad y tal vez ella acepte quedarse otra vez con el animal.

 

Teresa se ha pasado todo el tiempo pensando en él. O al menos todo el tiempo que él la ha dejado pues, como buen destrozavidas contemplativas la ha estado molestando para preguntar a cada instante por Golfo.

 

La mañana del lunes va pasando lentamente.

 

Jesús, en su oficina, escribe nerviosamente en su flamante Pentium 350 esperando que llegue la hora de irse. Ha mandado a su secretaria que anule todos sus compromisos para la tarde y hubiera querido tener la hora de la comida libre para no tardar tanto, pero le ha sido imposible. Y la de hoy es una comida de las pesadas. Lo mismo hasta las seis...

 

Teresa por su parte trata de despachar lo mejor que puede la leche y los huevos a doña Luisa, las galletas a Laurita y soportar impaciente la decisión de Javi entre el chicle de menta o el de fresa.

 

El día va pasando lentamente para ambos. Pero... ¿Por qué?

 

Realmente, ¿pueden haberse enamorado el uno del otro con tan solo haberse visto un momento y haber hablado unas cuantas veces por teléfono? Perdónenme pero yo no puedo estar muy segura de eso aun habiéndolo vivido en carnes propias, ya que yo necesité de toda una tarde, no de diez minutos conversando con el otro frente a frente y, aproximadamente, una hora en total por teléfono.

 

Desde luego mi profesión no es precisamente la psicología, ya que no entiendo demasiado bien la naturaleza humana aunque gusto muchas veces de sentarme tranquilamente a analizarla. Es este el caso de mi pequeño experimento, un simple análisis de la naturaleza de la relación entre un amante de la vida contemplativa y un destrozavidas contemplativas.

 

Y por lo que parece el primer paso marcha bastante bien. Ambos parecen importarse bastante...

 

CONTINUARA

VOCES

 

Este sueño empieza con que yo estaba

en la antigua casa que teníamos antes de cambiarnos

a otro sitio, otro lugar, no muy lejos de allí.

 

Estaba en el comedor, mi cama, que por causas que desconozco,

dormía aquella noche ahí mismo.

Creo que estaba viendo una película de terror... no se.

 

El caso es que antes de nada aparté la cortina

y me asomé al balcón. En él había un tendedero (eso es normal).

Pero en la finca de enfrente a 10m de mi ex residencia.

(la antigua casa donde vivíamos antes de cambiarnos)

 

Habían dos personas en distinto nivel, una en el segundo y la otra en el tercer piso.

Lo que hacía la primera, la segunda persona era su replica.

Es decir, si subía los brazos en alto o se arrodillaba

tanto si se rascaba la barriga,

al mismo tiempo sin verse el uno al otro,

lo hacían tal para cual. (Como siempre extraño)

 

Después de lo sucedido llamé a mi padre diciéndole lo que pasaba.

Se asomó y me comento que lo que pasaba a parte de ser algo muy curioso

era muy extraño... y se fue.

Ya era mas de la medianoche... cuando decidí acostarme,

por no ver mas aquella escena.

 

Cerré las cortinas y comprobé que las puertas del balcón estuviesen cerradas.

Unos minutos después y repentinamente, fuera del balcón oí voces

del que salían unas palabras con un tono estremecedor

como si se tratara de un ser de ultratumba.

 

 

Decían:

Ayúdame..., ayúdame... (* con voz sepulcral)

 

Aparté la cortina y observé que allí no había nada ni nadie

y menos en un tercer piso en que esta nuestra vivienda.

Las voces se oyeron a menos de un palmo del cristal de la puerta del balcón.

Al ver que allí no se veía a nadie, cerré nuevamente las cortinas.

me volví acostar y al momento...

 

- Ayúdame..., ayúdame... *

 

Otra vez y en el mismo lugar.

En el sueño yo decía ves y chúpale a otro

o ves y que te ayuden aquellas personas de enfrente...

(ya sabiendo que igual se trataba de alguna alma en pena o un espíritu)

estaba, con perdón de la palabra, acojonado.

(lo de chupar sangre venía por la película de la tele en el sueño...

ciertamente salvo lo espiritual, no sabía que era eso. Ni idea)

Y otra vez...

 

-         Ayúdame..., ayúdame... *

[...]

 

Tuve un escalofrío y ...

me desperté de un salto de la cama asustado.

Lo primero que hice fue mirar la ventana y donde me encontraba.

menos mal que fue un sueño pero... no se lo que significará esta vez porque esa noche no vi ninguna película de miedo ni nada. simplemente vi, un manga japonés.

 

 

 

Madrugada del Miércoles a Jueves 17 de marzo del 2005.

MHM -Vit-

LA IGLESIA

06a-iglesia

 

Había una iglesia

y dentro del recinto

una puerta.

 

Detrás de la puerta

había una gruta,

y unas escaleras que llegaban como mínimo,

entre 10 a 35m de profundidad o más.

 

Las escaleras,

bajaban de izquierda a derecha

y en los rellanos...

como salas oscuras con

muebles llenos de polvo, objetos extraños y

tierra a su alrededor inundada de penumbra.

 

Y seguían mas abajo las escaleras

en donde no se veía el final y

a cada tramo era como si algo estuviera allí.

Sombras, algo maligno, fuerzas del mal o algo parecido.

 

Quien me acompañaba en el sueño..,(no recuerdo quien era)

me decía...

- Sigamos más adentro.

Respondí que no era conveniente bajar mas,

puesto que presentía, una fuerza maligna y presencias de ultratumba.

 

Le volví a contestar...

- Vayámonos de aquí.

- No me gusta nada.

- Hay algo, vayámonos.

- No se lo que nos espera allá.

- Pero salgamos de aquí pitando.

- Cerremos la puerta con llave

y no volvamos a nunca mas por aquí.

 

Lo maléfico de eso , es que la puerta

estaba situada en lo alto de la iglesia.

Estaba cercada con unas vallas de hierro forjado

muy antiguas, como si nadie en mucho tiempo,

no hubiera pisado aquel lugar.

 

Pero realmente

la gruta empezaba desde el suelo

hasta sus entrañas.

(unas escaleras enlazaban con las otras desde lo alto)

 

Recuerdo que... en uno de los rellanos

había como excavaciones.

Estaba oscuro en la parte mas honda del túnel de dicho nivel,

en donde no se podía distinguir o saber

si tenía final aquella caverna.

Se sentía un ambiente algo espectral y terrorífico

el cual,  los pelos se ponían de punta,

dando así, seguidos escalofríos.

Estaba claro que allí había...

alguna... Ente.

 

Daba coraje seguir más abajo.

Hacía frío.

Se sabía  que algo estaba allí,

sin saber lo que quería de nosotros.

 

Más abajo, a parte de haber mas túneles,

era mayor el peligro que aguardaba aquel lugar inexplorado.

 

Recuerdo que subimos a toda prisa sin mirar atrás.

Fue una reacción inesperada, un reflejo...

lo que nos condujo a marchar deprisa de aquel lugar.

Era como unos ojos extraños en la oscuridad.

 

 

 

 

Sabiendo que venía detrás nuestro...y sin pensar...

corrimos hasta mas no poder llegando a la puerta de entrada,

que de inmediato la cerramos con llave,

sellándola con una barra de acero y un gran candado.

 

Una vez fuera, cansados, suspiramos.

Ambos nos sentimos aliviados pero preocupados

por si alguien la volvía abrir por equivocación o error.

El cual, no habría ya ningún remedio ni oración

para retener aquello... .

 

Fin.

 

Acto seguido desperté de un sobresalto, sudoroso, nervioso y asustado.

Aquello para Mí fue mas que un sueño.

Fue real, muy real.

Tal vez en una dimensión o viaje astral.

(como me dijo cierta mujer)

 

 

 

Madrugada del 11-04-05

MHM Vit

INTRODUCCION ZONA VIT SUEÑOS.

 
 Los relatos en realidad fueron sacados de dos sueños que tuve y de los cuales en dichas madrugadas me levanté de la cama de un salto y sobresaltado.

Que quieren decir? que mensajes traen?? por que soñé aquello?? No tengo ni idea. Estos dos le pondría los pelos de punta hasta a un difunto.(mas a Mi que lo pasé en vivo) se que he tenido otros y peores que esos dos.
- Uno de ellos fue en el año 94 era sobre los tres seíses... 666 ese numerito ya sabeis y aún lo recuerdo con todo detalle.

¡¡ESO o AQUELLO!! quiso meterse en mi cuerpo no sé, con que fines, pero en un último esfuerzo lo pude sacar de mi interior. qué fue eso o aquello??? Aún no lo sé. porque antes de ese sueño, tuve otro y ese otro fue un aviso y todo fue en una noche de verano del 94...
 
En esta seccion pondré por escrito las sensaciones sentidas a traves de mis sueños. Espero que estas expresiones sean algo que ayude a dormir o tal vez no.
3月17日

Leyendas de guerra

 

***

 

..

En tiempos de guerras y soledad nació un ser provisto de tales poderes que incluso para los enemigos era muy excesivos. Ese ser era muy noble y generoso con las gentes que defendían el bien. Se decía que era el único que podía contra los Diks, la tribu más poderosa del mundo, hasta ahora eran conocidos por los mas sangrientos y despiadados. Él tenia a sus espaldas la última generación de guerreros valientes y fue aquel día cuando todas las civilizaciones del mundo se unieron para combatir el mal que rodeaba toda la humanidad. Ese día nunca será olvidado en el pasado; sino que siempre estaría el los corazones de todas las gentes que desde ese mismo momento empezaron a soñar con el día en que finalizaría esa guerra, guerra que duraría una década. Ese día seria el más maravilloso para esas gentes.... y para todo el mundo.

Al día siguiente, gentes de todos los lugares del planeta partieron. Sabían que no les iba a ser fácil vencer pero no tenían mas remedio que confiar en sus fuerzas y aliados, de camino dijo uno de ellos que había una leyenda, una de tantas , que cada dos cientos años.... nacía un gran guerrero muy poderoso... que se dedicaba ha ayudar a las gentes..... si era muy generoso y tranquilo. Se decía de el que al igual de ser buena persona , para el mal era muy peligroso ya que nadie se atrevía a luchar con el . Ya fueran miles de millones.

Cuando termino de relatar aquello...se miraron unos a otros .se les notaba a todos un aire de esperanza. tener un aliado como aquel extraño ser les daba mas ánimos , mas confianza en si mismos. pasaron los días. meses e incluso mas de cuatro años. La guerra estaba siendo muy dura, necesitaban un milagro alguien que les ayudara desde de el inicio de aquello habían sido aniquiladas por los guerreros del mal, una cuarta parte de la vida existente del planeta.

no tenían casi ya recursos para combatir contra ellos. había mucha hambre, heridos, muertes..... . un día , al caer la noche uno de los que años atrás oyó aquel relato de el ser extremadamente poderoso. corrió apresuradamente hacia los que estaban allí.

 

 

FIN de la primera parte

VIT

 

LA CIUDAD

***

 

..En un país lejano, el sol aparecía tímidamente, por encima de los edificios que como colosos de piedra y metal dominaban el espacio de la ciudad y que robaban a medida que el día avanzaba, el aire y el calor. Era una ciudad sin color por sí misma. - Y yo me introduje rápidamente en aquel sitio - Sólo llamaba la atención el color de algunas palomas blancas que volaban jugando en el aire. Piruetas y verdaderos acrobatismos para esquivar, una vez en el suelo, a todo medio de transporte que como los edificios, pisaban el corazón de un suelo yerto entre cemento y basura. Eran una gota de vida y rebeldía contra el acomodado sistema que el hombre se había creado.  

Por la ventana, la única ventana que el gobierno permitía en esos colosos sin alma, se veía una estructura vieja y majestuosa, inflada de orgullo, similar aquellos antiguos castillos, los rayos del sol rozaban con respeto las rojas losas que cubrían su techo y hasta parecía que sonreía. Cuando tras una explosión las palomas levantaron asustadas el vuelo y navegaban en círculos sobre él, para más tarde refugiarse en el mismo, en sus claraboyas, que como Cristales, brillaban con la luz insultando a los perfectos colosos de piedra y metal.

Era extraño que en toda la ciudad, solo hubiese un único edificio con esa característica. Un edificio tan diferente a los demás, que pasaba desapercibido de todos menos de las palomas, ¿Porqué no se posaban en las demás cornisas o en las cumbres de los colosos grises? Era tan dulce y tierno con ellas, que lo envidiaban las pocas ramas de los escasos árboles de un parque cercano, con un cartel de derribo, los únicos árboles que daban la solitaria nota verde en esa plomiza ciudad. También era extraño que los políticos y constructores no hubiesen reparado en tan majestuosa presencia que rompía la estética línea de la ciudad, algo había, algún secreto yacía en aquel lugar.

El viejo mercado donde en tiempos lejanos se comerciaba con comida, bebidas, ropas, cosas que ya no tenían ningún sentido y que antiguamente satisfacían las necesidades del hombre. Pero la última revolución industrial llegó cuando todos creían que ya estaba todo inventado. Inventaron una sustancia cremosa que solucionaba las necesidades orgánicas del hombre, hecha con algo que está en todo lo que nos rodea, ¿Quién podía imaginar? Que como decía los anuncios “Con Teuano superas lo cotidiano” y sin embargo así fue. Era increíble que esa sustancia similar al yogurt que estaba hecha con una bacteria que nace en la basura, esa que siempre intentamos amontonar lejos de nuestro lado.

Se dejó de comercializar con carnes, pescados y las ropas, con el tiempo mejoraron tanto la técnica, que hicieron un genero indestructible que cambiaba de tacto, de color, de olor, de longitud; abrigaba y refrescaba según el tiempo y el gusto de consumidor. Los proporcionó el gobierno y se dejó de fabricar todos productos que en el pasado nos ayudaron a superar nuestros momentos de debilidad.

Aquel edificio era un mausoleo a la buena vida, o mala según se mire, y que tras el paso del tiempo se mantenía en pié por una leyenda. No es curioso que con tantos adelantos, la gente siguiese siendo tan supersticiosa, la leyenda era terrible para quien ya se había acomodado a tan sintética vida, decía...

 

Que por la mañanas el sol

se posará sobre las losas rojas de techo y las palomas se asentarán en ellas

Así el hombre vivirá eternamente tranquilo

pero si un día las palomas desapareciesen se rompería la paz

Y el hombre volvería a sus necesidades

en un mundo lleno de penas y alegrías.

 

Pero la gente de ese tiempo que lo tenía todo solucionado, empezó a olvidar la historia y se volvieron cada vez más y más agresivos, la gente respiraba irritabilidad.

Una mañana casi sin sol, pero en el fondo como las demás, transcurría como de costumbre, Los coches perseguían a las palomas, las cuales sobrevivían como podían entre patadas y atropellos, fríos y calores sin olvidar alguna que otra pedrada que algunos niños les propinaban. Era triste, ver como después de todo lo que les sucedía por culpa del hombre, volvían cada día a posar sobre las losas rojas del techo del mercado sus cansados y casi desplumados cuerpos, con autentica flema británica para que el hombre siguiera tranquilo.

Con el tiempo, se habían convertido realmente en un estorbo para el hombre y hacían feo en aquella ciudad tan perfecta, y a la vez tan fría y sin escrúpulos. Había que preguntarse si no eran generosas o, si por el contrario, no fuese que castigaban al hombre a un mundo glacial y sin alma, demostrando la necedad humana al posarse cada mañana sobre la cabeza encarnada del mercado.

Un día, no diferente de los demás, se decidió exterminarlas por medio de un antiguo gas. Más de la mitad de la población de palomas murió en el acto, pero el resto, como por decisión única, desaparecieron.

Se sembró la duda porque algunos recordaban la leyenda y otros no creían en pamplinas. Pero a la mañana siguiente el sol rozó con firmeza las losas rojas del mercado, los cristales brillaban insultando a los grandes edificios. Entonces fue diferente, no había silencio, sino que se oía el murmullo de gente comprando y vendiendo, como si nada hubiera pasado en los últimos tiempos. La gente pasaba hambre y compraba carnes, pescados...etc También tenia frío y compraba ropa para vestir sus cuerpos, volvió a tener sus problemas y sus alegrías, pero nadie se percató de que la Leyenda se cumplió.   

FIN

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